Domingo 21 de octubre del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2012-10-23 a horas: 12:13:41

¿Es verdadera la lucha de los gobernantes para derrotar al contrabando?

Semanario Aquí *

El contrabando es una cuestión estructural, debido a lo que el gobierno por más esfuerzos que haga no podrá vencerlo, dicen compatriotas con desesperanza o como para conceder razones a los gobernantes. Otros, optimistas extremos, afirman que los actuales gobernantes hacen lo que anteriores gobernantes, en decenas de años, no hicieron en esa materia. No faltan los que apoyan la lucha contra el contrabando, pero sin muertos porque éstos evidencian que no se respeta el derecho a la vida de la gente y el derecho al trabajo. Los gobernantes aseguran que la lucha contra el contrabando es “frontal” y que avanzan en ese empeño. Nosotros desconfiamos de la firmeza de los gobernantes en la represión de acciones delictivas que dañan la economía del Estado porque a los llamados “chuteros”, hace poco, desde el gobierno y desde el Estado se les favoreció, mediante ley, con la incorporación al parque automotor boliviano de más de 100 mil vehículos “chutos”.

  • Artículos relacionados

Artículos que le pueden interesar

El contenido de estas páginas no refleja necesariamente la opinión de Bolpress

El contrabando es resultado de un problema estructural, que es consecuencia de las formas de producir y de distribuir entre los bolivianos. Vale decir que el capitalismo, dependiente y atrasado, todavía en funciones, pese a los cambios bolivianos, es el culpable del contrabando y, también, las políticas erradas de sucesivos gobiernos.

El llamado contrabando “hormiga”, de escasa monta pero que tiene lugar por todas las fronteras y que genera ingresos que aseguran la sobrevivencia y mucho más de sus actores; además, parece estar en la mira de los gobernantes, sin que lo declaren expresamente.

Ese contrabando pequeño que es cotidiano y muy difícil de remontar, con frecuencia se concentra en el comercio ilegal de víveres. Esto ocurre en Sur América y en muchos países del mundo. Por ejemplo, los suizos que visitan sus fronteras con Francia compran carne de este país más barata y de mejor calidad de la que, además, carecen los suizos.

Creemos que, ahora, es el contrabando millonario, consentido por gobiernos de distinta naturaleza, el que interesa derrotar y esa tarea gigantesca no será fácil para gobernantes que pretenden conciliar intereses de empresarios y de trabajadores.

Los gobernantes emprenden esa difícil labor administrativa luego de que legalizaron los vehículos chutos para recaudar dinero y mostrar esa operación como un acierto.

Entonces no se reparó en que los vehículos introducidos ilegalmente al país llegan con fallas diversas, pero con maquillaje como para venderlos a buen precio. Tampoco se tuvo en cuenta que esos vehículos traídos de contrabando aumentam el consumo de carburantes y la contaminación. También se recurrió a una explicación fácil: esos carros ya están en Bolivia y, además, están en servicio con placas provisionales concedidas por alcaldías, especialmente de provincias, por lo que sólo se formalizará una situación real y se recaudará los impuestos que antes fueron burlados, se dijo ese momento. (Sólo en la localidad yungueña La Asunta, región en la que se produce coca, antes de esa legalización, existían 1.500 autos que funcionaban con placas municipales transitorias).

Después de ese “blanqueo” de los vehículos “chutos” con ayuda del gobierno y del Estado, siguió la internación ilegal de ese tipo de vehículos. Así se desmintió un supuesto de los gobernantes: que disminuirían sustancialmente esas operaciones comerciales ilegales.

Después del operativo en Challapata (Oruro), con dos muertos y varios heridos (incluidos los dos policías), los afectados por la medida policial y militar, otra vez piden legalización de al menos 400 vehículos “chutos”.

Ya hubo un bloqueo del camino Oruro-Potosí destinado a conseguir esa discutible legalización de “chutos”. El razonamiento de los contrabandistas es sencillo: si hace poco se consiguió la legalización de más de 100.000 vehículos, con acciones de fuerza mediante y también fraude, creen posible conseguir otro “perdonazo” que disponen alcaldías e Impuestos Internos, lo que alienta el comportamiento ilegal de ese tipo de comerciantes que ganan bien y muy bien, por lo que corren los riesgos en sus operaciones dolosas.

Pobladores de Sabaya, frontera orureña con Chile, han protegido de la acción policial a contrabandistas de ropa usada, en este tiempo de cambios.

Habitantes de la provincia Eduardo Abaroa, cuya capital es Challapata (zona agro-ganadera), ayudan de diversas formas a los contrabandistas y varios de ellos son actores de esa acción ilegal que merman los ingresos del Estado.

Compatriotas que viven en esas fronteras alquilan inmuebles en los que residen contrabandistas y/o los utilizan como depósitos. Otros hacen las veces de guías, de vigías o de ambas cosas. En las fronteras cruceñas con Brasil se denomina “pilotos” a los que internan mercaderías de contrabando y que son de propiedad ajena, con lo que la seguridad de los propietarios está garantizada, aunque corren el riesgo de perder su carga si es descubierta. En Challapata incluso los lugareños se improvisan como choferes para acarrear vehículos hacia el país, así como en esa capital provincial hay talleres mecánicos para reparar y/o pintar a los vehículos contrabandeados.

En esa región se admite que allí no hay autoridad que establezca el orden democrático ni ley que se aplique, como en otros lugares de nuestra geografía. Se asegura, asimismo, que los pequeños y medianos agricultores y ganaderos del lugar prefieren ganar muy bien del contrabando, en vez de producir más granos y/o crear más ganado lechero y de carne, con lo que ganarían menos, debido a las sequías y al empobrecimiento de los suelos.

Sin embargo, esa realidad se debe enfrentar y superar con apoyo estatal y gubernamental a las actividades legales, en la agricultura y la ganadería, con lo que se crearían puestos de trabajo, mejores ingresos y mayor desarrollo humano.

Tampoco tenemos que perder de vista que combatir a los contrabandistas ricos, indirectamente favorece a los empresarios que sólo participan, dicen ellos, del comercio legal. Gente del pueblo, que no participa directamente de ese negocio, al menos ha rechazado la acción gubernamental que violó derechos humanos.

La lucha contra el contrabando emprendida por un régimen político como el actual es algo que se inscribe en sus obligaciones administrativas por lo que los operadores políticos no deben esperar aplausos, que es algo de lo que más le gusta al Presidente. Más aún, cuando contrabandistas millonarios son afectados por un operativo como el de Challapata esos grupos dejan de ganar y muy pocas veces pierden dinero.

La participación de los militares en las operaciones anticontrabando mejor fuera evitarla porque casi siempre esos uniformados en pueblos y caminos han ocasionado muertos, como otrora en los centros mineros. La excusa de que esos efectivos no tenían permiso para disparar sus armas letales es un cuento cruel porque en esas circunstancias usan esos instrumentos que son portados según reglamentos castrenses.

La lucha anticontrabando de los gobernantes, que se advierte carecen de plan, otra vez es un accionar espontáneo, no organizado, por lo que puede ser abandonada o podría ocurrir que los contrabandistas se impongan y mantengan sus crecidas ganancias.

A la pregunta del título de esta nota respondemos, por tanto, que sólo la práctica nos mostrará si ganan los gobernantes o los contrabandistas. El Presidente, en una localidad orureña, hace poco, dijo que “chuteros” le ofrecieron su apoyo en las próximas elecciones. Éste es otro elemento que acrecienta nuestras dudas sobre esa presunta lucha frontal de los gobernantes para derrotar a los contrabandistas de autos “chutos”.

* Editorial del Semanario Aquí N. 89, http://www.semanarioaqui.com

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



9 * 3 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Mas informacion
Uhr 7

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014