Jueves 15 de noviembre del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2012-05-02 a horas: 20:56:58

¿Es democrática la democracia en Chile?

Álvaro Cuadra *

A primera vista, hablar de “democracia” en Chile pareciera un chiste de mal gusto. Existe la percepción de que vivimos en un país escasamente democrático, aunque las autoridades, la clase política y los medios de comunicación nos intenten convencer día a día de lo contrario. Es verdad, ya no existe una policía secreta como la DINA-CNI que persiga a quienes piensan distinto para torturarlos y asesinarlos. Es verdad, los chilenos podemos, por lo menos, elegir al Presidente de la república cada cuatro años y a los representantes del poder legislativo. Pero como todas las verdades en nuestro país, se trata de verdades a medias.

  • Artículos relacionados

Artículos que le pueden interesar

El contenido de estas páginas no refleja necesariamente la opinión de Bolpress

Pensar la democracia en Chile exige considerar dos aspectos fundamentales que explican, para decirlo eufemísticamente, la “democracia de baja intensidad” en que estamos sumidos desde hace décadas. La primera y más evidente se relaciona con nuestra historia reciente. La actual institucionalidad y el orden jurídico del Chile presente encuentra como fundamento una carta constitucional sancionada por una Junta Militar en los años ochenta del siglo pasado. Si bien, la carta magna ha sido objeto de reformas cosméticas a lo largo de veinte años, lo cierto es que en la letra y en el espíritu sigue siendo una constitución de “seguridad nacional”. En palabras muy simples: En términos políticos, Chile no ha abandonado el espacio judicativo impuesto por el pinochetismo.

La constitución que rige al país en la actualidad prolonga el diseño dictatorial tanto en lo económico como en lo político. La democracia chilena ha sido vaciada de todo contenido que ponga en riesgo el modelo social y económico concebido por las elites al amparo de los militares golpistas de 1973. De algún modo, la democracia chilena hoy es la prolongación de la dictadura por otros medios. Tanto es así que muchos personeros de la derecha política, hoy en el poder, participaron del aquel maridaje espurio entre el dinero y el terror que se escenificó entre paganas antorchas en “Chacarillas”.

La democracia en Chile tiene un pasado y un presente profundamente antidemocrático. Pues, junto a las razones históricas que perviven obstinadas, el presente no podría ser muy distinto debido a razones económicas estructurales. Instituido un orden tecno económico neoliberal los resultados están a la vista: Cuatro familias de nuestro país (incluido el primer mandatario) tienen un ingreso anual equivalente al 80% de la población. Tal como indica la OCDE, Chile se ubica entre los países con peor distribución del ingreso y con los mayores índices de pobreza de esta organización.

Una constitución antidemocrática y un modelo económico que concentra la riqueza no es, desde luego, el “milagro chileno” que se quiere vender al mundo. Hasta el presente, la “clase política” se ha mostrado inepta e impotente a la hora de canalizar el creciente malestar de los trabajadores y estudiantes. La llamada “clase política” ha sufrido un enclaustramiento que la disocia de los movimientos sociales, sumiéndola en una mal disfrazada atmósfera de corrupción y autocomplacencia: Es la crisis de los partidos políticos, tan ayunos de ideas como de liderazgos.

Las protestas callejeras durante el año 2011 están mostrando el sentir profundo de un pueblo que anhela, precisamente, reformas democráticas. Al revisar los índices en educación, salud y previsión social, se advierte un endeudamiento y pauperización generalizados, mientras las grandes empresas multiplican sus ganancias. La gran mayoría de los chilenos está padeciendo bajos salarios y un malestar creciente, mientras el Estado sigue ausente, maniatado por el dogma impuesto por la ideología del neoliberalismo.

Se hace difícil hablar de democracia en un país donde ex agentes de seguridad de la dictadura posan de demócratas y ocupan cargos. Es difícil hablar de democracia en un país donde hay calles y navíos de la armada que ostentan los nombres y fechas emblemáticas conmemorando el golpe de estado. Es difícil hablar de democracia en un país donde se conjuga la impunidad, la represión policial y los buenos negocios. Es difícil hablar de democracia cuando millones de trabajadores deben enfrentar cada mes con un salario mínimo de poco más de trescientos dólares. Y no obstante, es necesario, acaso imprescindible como nunca antes, hablar, justamente, de democracia en nuestro país.

* Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS.

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



15 - 4 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Mas informacion
Uhr 4

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014