Jueves 15 de noviembre del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2009-11-18 a horas: 02:22:13

¿Democracia sin diálogo?

Evo no debate

Alfonso Gumucio D.

Ya nadie parece ocuparse del tema, pero sigue allí y no es un tema menor: el principal candidato a la Presidencia de la República y actual presidente Evo Morales, no quiere debatir con los otros candidatos porque según él no están a su altura o son “neoliberales”. Sólo hay dos motivos que podrían explicar esa negativa de Evo: arrogancia o inseguridad. Yo creo que se trata de lo segundo. Aunque la arrogancia es uno de los rasgos de la personalidad del Presidente, en este caso su falta de articulación de ideas y sus conocidas dificultades para construir un discurso coherente, lo pondrían en desventaja frente a políticos más avezados.

Alfonso Gumucio Dagron

Alfonso Gumucio Dagron

Escritor, cineasta, periodista, fotógrafo y especialista en comunicación para el desarrollo. Ha trabajado en programas de comunicación para el cambio social en África, Asia, América Latina y el Caribe, con agencias de Naciones Unidas, con fundaciones internacionales y ONGs.

Fue miembro de la redacción del Semanario "Aquí" y ha publicado en un centenar de diarios y revistas de Bolivia, América Latina, Europa, Norteamérica, África y Asia. Dirigió películas documentales en varios países. Es Coordinador del Grupo Temático de Comunicación para el Cambio Social en la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC).

Ha publicado más de veinte libros de poesía, narrativa, testimonio, y estudios sobre literatura, cine y comunicación, entre ellos: Historia del Cine Boliviano (1982); Cine, Censura y Exilio en América Latina (1979); Luis Espinal y el Cine (1986); Las Radios Mineras de Bolivia (1989) en colaboración con Lupe Cajías; Comunicación Alternativa y Cambio Social (1990); La Máscara del Gorila (1982) Premio del Instituto Nacional de Bellas Artes de México; Haciendo Olas: Comunicación Participativa para el Cambio Social (2001), Antología de Comunicación para el Cambio Social (2008).

Contactos con el autor
close

Contacto con Alfonso Gumucio Dagron




9 - 3 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Ojo, que no quiero decir que los argumentos que podría esgrimir Evo Morales no son tan o más válidos que los de sus contrincantes, sino que él no es capaz de articularlos adecuadamente. Son conocidas sus metidas de pata cuando habla en público, se podría publicar el libro "Dichos y hechos del cocalero Morales" juntando las más importantes. En su viaje a España hace algunas semanas hizo varias nuevas, y la prensa y televisión de ese país, que él llamó "república", se regodearon ridiculizándolo, incluso haciendo mofa de sus atributos físicos, como su cabellera sobre la frente (ver en YouTube).

Evo no puede debatir, solamente puede discursear, porque en los discursos no hay quien pueda replicar. La estructura misma del discurso politiquero impide que puedan rebatirse los argumentos, y menos aún, que se señalen las contradicciones.

Los agiógrafos del Presidente, incondicionales ardidos por las invitaciones al debate que se le hacen, salieron con la argucia de que "Evo Morales debate con el pueblo" y no con los políticos. Obviamente, se trata de una manera poco valiente de evitar el debate, porque Evo nunca "debate", ni con el pueblo ni con nadie, simplemente dice lo que le da la gana y nadie se atreve a cuestionarlo, porque siempre discursea con los fieles, los convencidos que vienen a vitorearlo, y los sumisos chupamedias de siempre. Y si su audiencia no lo acoge con aplausos, Evo se retira sin hablar, como sucedió en la inauguración de los Juegos Bolivarianos en Sucre. O sea, lo de debatir con el pueblo es una patraña redícula.

El "pueblo" no es en este caso sino una coartada para tratar de explicar lo inexplicable: que un candidato a la presidencia del Estado Plurinacional se pasa por el arco los principios mismos del libre ejercicio de la democracia, donde el debate y el intercambio de ideas es un aspecto central. ¿Cómo puede la población contrastar las ideas y propósitos del candidato a la re-elección con la de otros candidatos, así sean de derecha o neoliberales? Pero además, no todos lo son, puesto que varios proceden de las propias filas del MAS.

Hace algunas semanas cuando estuve en Uruguay, fui testigo de los últimos días de campaña política para las elecciones presidenciales. El clima de debate y discusión era generalizado, y todo en un marco de convivencia y democracia. Los partidos hacían campaña lado a lado, bandera contra bandera, sin agredirse, sin darse de garrotazos con esa intolerancia brutal que caracteriza a los simpatizantes del MAS.

El Frente Amplio de Uruguay ha demostrado de principio a fin su voluntad democrática. Tabaré Vasquez, a diferencia de sus colegas Uribe, Morales, Chávez y Correa, no pretende eternizarse en el poder, por lo que no ha hecho ningún intento de alterar la Constitución Política del Estado. No se considera, como los otros, el Mesías indispensable para el futuro de su pueblo.

La diferencia entre la propaganda política y el debate, es que en la propaganda se puede decir cualquier cosa, como en la publicidad comercial (basta ver las páginas web de Evo y del MAS), sin que haya la otra cara de la moneda, la otra parte que tiene capacidad de decir: lo que usted está diciendo no es cierto, por tales o cuales razones. En el debate se discute con argumentos, y no simplemente descalificando de entrada al adversario, como lo ha hecho Evo Morales.

Lo que el gobierno quiere evitar a toda costa es que el presidente-candidato se vea sentado en el banquillo de los acusados, y que lo acosen con preguntas incómodas sobre la gestión de los años pasados, caracterizada por la falta de transparencia y el autoritarismo. ¿Cómo podría Evo en un debate proponer cosas que no ha hecho? ¿Qué diría de la corrupción, del incumplimiento de las promesas de su anterior campaña presidencial? ¿Qué diría de la falsa nacionalización del gas, que nos impide cumplir los compromisos adquiridos con Argentina? ¿Qué diría de las relaciones con Chile, país al que se le han dado las nalgas a cambio de nada? ¿Qué diría de las varias decenas de muertos en conflictos sociales bajo su mandato? ¿Qué diría de los cheques venezolanos y la influencia de Chávez en la política interna? ¿Qué diría de la falta de transparencia en el manejo de la cosa pública?

Sólo los personajes autoritarios o inseguros se niegan al debate. Evo es uno de ellos, porque su incapacidad de articular bien las ideas lo llevaría ya sea al terreno de la diatriba o a reiterar el discurso único e invariable que ha repetido a lo largo de los cuatro años de campaña proselitista incesante que hemos vivido en Bolivia.

Otros artículos de Alfonso Gumucio D.

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



13 * 6 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Contactar al autor
Uhr 5

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014