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Área: Economía >> Economía y finanzas
Actualizado el 2009-09-21 a horas: 22:55:55

La liberalización comercial destruyó fuentes de empleo, provocó "despidos a gran escala" y elevó la tasa de desempleo mundial, coinciden la OIT, la OCDE, la Unión Europea y economistas del Banco Mundial

El libre comercio amenaza al empleo a nivel global

Las políticas diseñadas para abrir mercados y liberalizar el comercio han llevado al colapso a industrias enteras y han eliminado millones de empleos en todo el mundo, concluye el informe "La amenaza del libre comercio al empleo a nivel global", que aúna por primera vez datos históricos y predicciones del impacto de la liberalización económica en el empleo.

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Después de 30 años de fundamentalismo neoliberal, la economía mundial está entrando en la crisis más grave desde la Gran Depresión de los años 30. Se prevé que el modelo de libre mercado de la globalización deje sin trabajo y sustento a cientos de millones de personas, señala el informe elaborado por la organización War on Want. *

War on Want ha cuestionado la agenda de libre comercio de las corporaciones multinacionales y sus partidarios gubernamentales, tanto en la OMC como en las negociaciones bilaterales de la Unión Europea (UE), en colaboración activa con organizaciones de base, sindicatos, asociaciones campesinas y otras redes.

El informe de War on Want demuestra que el neoliberalismo ha desindustrializado a muchos países, ha ocasionado la pérdida de empleo y caídas salariales, condenando a generaciones enteras al desempleo y la pobreza. El documento muestra cómo anteriores programas de liberalización comercial han provocado un gran número de pérdidas de puestos de trabajo en África y Latinoamérica, los dos continentes más castigados por los primeros experimentos de ajuste estructural y otras políticas de libre comercio.

El trabajo digno constituye un derecho fundamental y el único modo de poner fin a la pobreza a largo plazo, pero las políticas de libre comercio les han negado la oportunidad de un trabajo digno a muchos miles de millones de trabajadores en todo el mundo. La recesión económica actual amenaza con intensificar aún más la crisis. La OIT estima que más de 50 millones de trabajadores podrían perder su empleo, y otros 200 millones de personas más podrían verse sumidas en la pobreza extrema.

A pesar de ello, algunos políticos siguen proclamando su fe en que el libre mercado sacará a la economía de la recesión y creará oportunidades de empleo en el futuro, y continúan reclamando una culminación rápida de la ronda de negociaciones de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Sin embargo, la propia UE estima que si la ronda de Doha llegara a concluirse llevaría consigo una pérdida significativa de empleo en los sectores agrícola, industrial y de servicios en los países en desarrollo.

Ha llegado el momento de adoptar un sistema radicalmente distinto, basado en la justicia, igualdad y respeto a los derechos de los trabajadores, afirma John Hilary, director ejecutivo de War on Want.

La amenaza del libre comercio al empleo global

Los gurús del neoliberalismo aseguran que el libre intercambio de bienes y servicios es clave para el crecimiento económico y un requisito para acabar con la pobreza y crear empleos. Pero en 30 años de liberalización no se ha logrado crear ni el empleo suficiente, ni el crecimiento prometido. En la mayor parte del mundo, el crecimiento económico en las décadas de los 80 y 90, cuando el ritmo de la globalización se aceleró, fue mucho más lento que en las décadas de los 60 y 70. (1)

Gran parte del crecimiento económico ha supuesto "un crecimiento sin generar empleo". Entre 1997 y 2007 la producción mundial se incrementaba un 4,2% anual, pero el empleo mundial aumentaba sólo 1,6% anual. (2) El número de personas desempleadas y el número de empleos inestables e inseguros aumentó de 141 millones a 190 millones (de 1993 a 2007) y de 1.338 millones a 1.485 millones (de 1997 a 2007). (3)

Los trabajadores de los sectores manufactureros de los países en desarrollo han visto cómo sus salarios caían, sus trabajos desaparecían y sus sindicatos se suprimían en esta "carrera global hacia el fondo".

Más de 190 millones de personas están desempleadas en todo el mundo, sin captar la verdadera magnitud del problema al que se enfrentan aquéllos que intentan salir de la pobreza. Los empleos con "bajos salarios" dejan a 1.200 millones de trabajadores - cuatro de cada 10 a nivel mundial - por debajo del umbral de la pobreza con un ingreso de 2 dólares al día, mientras que en África Subsahariana y en el sur de Asia el 80% de los trabajadores entra dentro de la categoría de "trabajadores pobres". (4)

La mitad de los trabajadores tiene empleos vulnerables. Alrededor del 85% de todas las trabajadoras del África Subsahariana y del Sur de Asia se encuentran en empleos vulnerables. Hay 76 millones de jóvenes registrados como desempleados en la actualidad. (5)

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha estimado que otros 200 millones de trabajadores podrían caer en la extrema pobreza como resultado de la recesión global, casi la mitad de ellos en el Sur de Asia. Según la OIT, el número de mujeres desempleadas podría incrementarse un 30%, comparado con 2007, lo cual se suma al hecho de que las mujeres suelen ser más proclives a tener salarios más bajos y menos protección social.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) ha estimado un incremento de ocho millones de desempleados en los países ricos, elevando el total de desempleados de la OCDE a 42 millones antes de 2010. La cifra podría quedarse corta, dado que sólo en EE.UU. se perdieron más de 1,5 millones de puestos de trabajo en el último trimestre de 2008. (6)

La UE ha aceptado que la liberalización del comercio causará "despidos a gran escala" y un "deterioro [en] los términos y condiciones" en la UE. (7) Además, admite que la globalización causa "grandes cambios estructurales en el orden del comercio mundial" debido a "un aumento sustancial de las importaciones en la UE o un rápido declive de la cuota de mercado de la UE en un sector dado o deslocalización a terceros países". Esto tiene "un impacto adverso significativo en la economía regional o local" de los países de la UE. (8)

La UE acepta incluso que los trabajadores en pequeñas y medianas empresas, al igual que en grandes empresas y multinacionales en "[todos] los estados miembros, grandes y pequeños, nuevos y viejos", corran el peligro de perder sus empleos debido a estos "efectos negativos de la globalización". (9)

Con estos datos empíricos, hasta los defensores a ultranza de la liberalización del comercio se están viendo obligados a reconocer su impacto negativo en el empleo. Los economistas del Banco Mundial han admitido que "durante periodos de liberalización del comercio... se puede esperar que las tasas de destrucción de empleo crezcan a un ritmo superior a la creación de empleo. La globalización podría, por ello, verse asociada a tasas de desempleo más altas". (10)

Impactos en África

La liberalización del comercio ha eliminado fuentes de trabajo en diversos países de África Subsahariana, incluidos Kenia, Malaui, Costa de Marfil, Zimbabue y Marruecos. En Zambia se duplicó el desempleo, aumentó la economía informal y el 95% gana dos dólares diarios para ellos y sus familias.

A partir de la década de los 80, los países africanos se vieron expuestos a los experimentos más extremos de ajuste estructural. Países con enormes deudas y dependientes de la ayuda del mundo desarrollado se vieron obligados a rendirse a las políticas impuestas por el FMI y el Banco Mundial, incluyendo una radical liberalización del comercio, que han dejado un legado de pobreza y desempleo hasta el día de hoy.

Miles de millones de personas se vieron obligadas a aceptar cualquier trabajo que les permitiera sobrevivir hasta el final del mes, o incluso al día siguiente. Más del 80% de la población activa en África Subsahariana no gana lo suficiente para superar el umbral de la pobreza de 2 dólares al día, y más de la mitad de los trabajadores africanos vive en una pobreza absoluta con menos de 1,25 dólares diarios. (11)

Además, hay más "trabajadores pobres" en África que hace una década, a pesar del crecimiento económico positivo del continente. Actualmente, hay más de 50 millones más de trabajadores que ganan menos de 2 dólares al día que en 1997. La gran mayoría son mujeres y hombres que trabajan en la economía informal y están subempleados. El 77,4% de los trabajadores del África Subsahariana está en una situación laboral vulnerable

El PIB per cápita había aumentado en África a una media del 2% anual de 1950 a 1973 y de 1,2% anual de 1973 a 1980. En las dos décadas siguientes disminuyó a un 0,1% anual en todo el continente. Tres cuartas partes de los países del África Subsahariana sometidos a una reestructuración económica experimentaron un descenso de los ingresos per cápita en la década de los 80. (12)

En los años 80 el crecimiento del empleo en el sector formal disminuyó enormemente - del 2,8% anual, de 1975 a 1980, al 1% anual en la década de los 80 - e incluso se deterioró en algunos países. Los niveles de empleo formal cayeron significativamente en Costa de Marfil, Gambia, Nigeria, Suazilandia y Zambia, mientras que en Malaui, Mauricio, las Seychelles y Zimbabue el incremento fue muy inferior al crecimiento de la fuerza laboral. (13)

En el sector manufacturero, el empleo disminuyó un 0,5% anual de 1981 a 1990, y los salarios reales cayeron estrepitosamente a lo largo de la década de los 80. La aportación de la manufactura a la economía se estancó o descendió en 18 de los 24 países que experimentaron ajustes entre 1982 y 1988. (14)

La OIT indica que en la experiencia africana en los años 80, "la tendencia general hacia el creciente predominio del desempleo de la región es innegable", con incrementos en las tasas de desempleo urbano en Zimbabue, Nigeria, Madagascar, Mauricio, Liberia, Costa de Marfil, Senegal, Kenia,Togo, Nigeria y las Seychelles durante la década de los 80. (15)

El número de trabajadores desempleados y en empleos vulnerables ha crecido aún más, debido a la migración de la gente de las áreas rurales a las ciudades. Muchos se vieron obligados a dejar sus tierras. Las reformas, junto con la apertura de mercados internacionales, que pagaban precios increíblemente dispares basándose en factores fuera del control de los campesinos en los países en desarrollo, hacían extremadamente difícil ganarse la vida con la agricultura

En muchos países africanos, la rápida liberalización del comercio en todos los sectores llevó a una tendencia a la desindustrialización. (16) Los efectos fueron catastróficos en Kenia, Malaui, Costa de Marfil, Marruecos, Zambia, Ghana y Zimbabue, por poner sólo algunos ejemplos. En Kenia, la profunda liberalización del comercio en 1993 causó pérdidas de empleo en los sectores textilero, de vestuario, prendas de piel, mobiliario, maquinaria eléctrica y equipamiento de transporte, así como una caída en el empleo total del sector manufacturero. (17)

En términos generales, el empleo en el sector manufacturero creció mucho más rápidamente en la década de los 70, década de industrialización sustitutiva de las importaciones y de intervención gubernamental significativa en la gestión económica, que en las décadas de los 80 y 90, las dos "décadas perdidas" de programas de ajuste estructural y liberalización de comercio del FMI y el Banco Mundial. (18)

Impactos en Latinoamérica

Los dictadores militares introdujeron las políticas neoliberales en Latinoamérica en los años 70, empezando por el régimen de Pinochet con el apoyo de EE.UU. (19) Subsecuentes crisis de endeudamiento generadas por la presión indiscriminada ejercida a los países en desarrollo para aceptar préstamos de los bancos multinacionales, así como por un aumento repentino de los tipos de interés alimentado por los grandes déficits de presupuesto de EE.UU., obligaron a los países a negociar las condiciones de sus peticiones al FMI y los bancos estadounidenses a principios de los años 80.

Estas condiciones incluían la adopción de políticas económicas neoliberales para reducir los salarios reales y facilitar la explotación de la mano de obra latinoamericana por parte del capital local e internacional. (20)

A fines de los 80 y principios de los 90, llegó otra oleada de reformas neoliberales - como en Argentina, Perú, Brasil y Bolivia - que llevó a revueltas populares masivas. La mayoría de los países de la región disminuyó sus aranceles y buscó acuerdos de libre comercio y mercados comunes entre ellos y/o con países industrializados. (21)

Quizá el más destacado fue el Acuerdo de Libre Comercio Norteamericano (NAFTA, por sus siglas en inglés), firmado en 1993 entre EE.UU., Canadá y México, y descrito por un académico mexicano como una estrategia de EE.UU. de "dominio imperialista controlado por el capital financiero y las grandes corporaciones multinacionales estadounidenses". (22)

Posteriormente, EE.UU. firmó más acuerdos de comercio regionales y bilaterales siguiendo el modelo del NAFTA con la República Dominicana y América Central (DR-CAFTA), Chile, Colombia, Panamá y Perú, y sigue presionando para un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un acuerdo hemisférico que incluiría a todos los países de la región, excepto Cuba.

Sin embargo, sigue habiendo una resistencia a la globalización neoliberal. Además del ascenso de partidos políticos de izquierdas en la región, los movimientos sociales siguen cuestionando el paradigma neoliberal cada vez con más fuerza. Estos movimientos incluyen al Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST) en Brasil, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE), el Movimiento Zapatista en México, los cocaleros y activistas contra la privatización del agua y las inversiones de gasoductos en Bolivia, Afro-colombianos que se resisten a los desplazamientos causados por los inversionistas extranjeros y los brotes de protestas (piqueteros) de trabajadores y pobres de áreas urbanas tras la crisis financiera en Argentina. (23)

A ellos se ha unido la presión significativa de organismos sindicales nacionales y regionales, incluyendo la Confederación de Sindicatos de las Américas, así como grandes redes como la Alianza Social Hemisférica.

La liberalización del comercio y otras reformas neoliberales en Latinoamérica han sido contrarias al desarrollo y han agudizando los problemas de pobreza y desempleo. El análisis del impacto de la liberalización del comercio y de las reducciones arancelarias en 18 países de Latinoamérica y el Caribe entre 1970 y 1996 revela los efectos negativos, tanto en el empleo general como manufacturero. (24)

El recorte de los aranceles medios del 32% de 1980-85, al 14% de 1991-95 causó una disminución del empleo manufacturero de hasta el 5,8% en toda Latinoamérica. (25) Durante las dos décadas de un comercio internacional más libre y de una exposición creciente al capital internacional, aumentaron los índices totales de desempleo en la región. (26)

En la década de los 90, el desempleo en Latinoamérica creció de 7,6 millones a 18,1 millones, del 4,6% al 8,6% de la fuerza laboral. El desempleo aumentó en Argentina, Brasil y Colombia, y se observó una tendencia ascendente en Bolivia, Chile, Ecuador,Paraguay, Uruguay y Venezuela. (27)

Además, la liberalización del comercio llevó a aumentos drásticos en la desigualdad de ingresos en Argentina, Chile, Costa Rica, Colombia, México y Uruguay. Según un estudio, en el conjunto de Latinoamérica "los datos regionales actuales sugieren que las consecuencias ‘normales' son un deterioro pronunciado en la distribución de los ingresos, sin evidencias claras de que este cambio tenga un carácter temporal". (28) El mismo autor vio que no existían ejemplos de que "se hubiera identificado un país latinoamericano orientado hacia el exterior que obtuviera una mejora de la distribución gracias a la combinación de los resultados del mercado y sus propios esfuerzos redistributivos". (29)

Además, la liberalización del comercio se vio acompañada de una desindustrialización en Chile, Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela, Uruguay, Jamaica, Guatemala, Perú, Panamá, Paraguay, Barbados y Haití. (30)

Los programas del FMI golpearon con especial dureza a los trabajadores, con limitaciones en sus salarios nominales, además de los efectos inflacionistas de la devaluación de la divisa y la retirada de controles de precios y otros subsidios para el consumidor y recortes en servicios sociales básicos.

El elevado desempleo y la desigualdad de ingresos siguen siendo, de forma persistente, los legados de la liberalización del comercio y las reformas neoliberales en Latinoamérica. Entre 1997 y 2002, el número de personas en empleos vulnerables creció más del 4% anual, y aunque la tasa de crecimiento ha disminuido desde entonces, un tercio de todos los trabajadores siguen en una situación laboral precaria. (31)

Las mujeres se han visto particularmente expuestas a empleos vulnerables, ya que "muchos de los empleos creados en el sector servicios son inseguros y probablemente conllevan salarios bajos con condiciones laborales inferiores". (32)

La ronda de Doha de la OMC

Los estados miembros de la OMC celebraron su conferencia bienal en la capital de Qatar, Doha, en noviembre de 2001. La conferencia ministerial se desarrolló en una atmósfera de alta tensión tras la invasión de Afganistán liderada por EE.UU., con alambradas y una visible presencia militar alrededor de la cumbre. Tras días y noches de reuniones intensas, en las que los representantes de los países en desarrollo se vieron sometidos a una presión extrema por parte de los negociadores de EE.UU. y la UE, los ministros acordaron embarcarse en una nueva serie de negociaciones de comercio multilaterales: la ronda de Doha. (33)

Los ministros de comercio de los países en desarrollo querían que en la ronda de Doha se tratara de dos asuntos claves: los regímenes de subsidios agrícolas de la UE y EE.UU. y las indeseables consecuencias de los acuerdos firmados durante las negociaciones de comercio multilaterales en la ronda de Uruguay (1986-94), que habían supuesto la apertura de sectores claves de sus economías a la competencia del exterior, restringiendo a la vez la capacidad de los estados para intervenir y apoyar las políticas industriales, agrícolas y otras políticas públicas. Para compensar las sospechas extendidas de que las negociaciones favorecerían los intereses corporativos del rico Norte, al igual que en la ronda de Uruguay, la OMC denominó a la nueva ronda la "Agenda de Desarrollo de Doha".

A pesar de ello, la OMC volvió rápidamente a su agenda original y sustituyó el nuevo enfoque prometido por una agenda de "acceso al mercado" familiar, y son pocos los analistas que afirman ahora que aún queda contenido de desarrollo en la ronda. Las negociaciones han fracasado repetidamente como resultado de la presión continua sobre los países en desarrollo para que abrieran sus mercados industriales, agrícolas y de servicios a las corporaciones multinacionales, mientras que la UE y EE.UU. han podido dejar casi intactos los niveles de subsidios agrícolas.

La amenaza que representa la ronda de Doha al empleo ha sido destacada por organizaciones de la sociedad civil desde el principio de las negociaciones. En una declaración conjunta titulada "¡Detengamos las negociaciones de la OMC! ¡Salvemos el empleo!" publicada antes de la conferencia ministerial de 2005 de la OMC en Hong Kong, más de 140 sindicatos, federaciones de sindicatos globales, ONG y grupos de activistas de todo el mundo señalaron las grandes pérdidas de empleo que ya se habían derivado de los acuerdos de la OMC sobre comercio e inversión, y demandaron que la ronda de Doha se paralizara. (34)

Antes del fracaso de las conversaciones en julio de 2008, las federaciones sindicales nacionales de Sudáfrica, Brasil, Argentina, México, Costa Rica, Filipinas e India emitieron un comunicado condenando la "gran pérdida de empleo para los trabajadores en los países en desarrollo" que traerían consigo las negociaciones de acceso al mercado no agrícola de la OMC. La Confederación Internacional de Sindicatos ha calculado que millones de trabajadores de los sectores industrial y manufacturero podrían perder su puesto de trabajo si se aplicaran las propuestas de la OMC.

En tan sólo nueve países en desarrollo (Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Indonesia, México, Filipinas,Túnez y Uruguay) hay más de 7,5 millones de personas empleadas formalmente en sectores industriales que se encuentran ante importantes recortes, tanto en los aranceles consolidados como en los aranceles aplicados. Se podrían perder 3,6 millones de empleos en México, 2,2 millones en Brasil y otros 54.000 empleos amenazados en Costa Rica. (35)

En cinco países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Colombia, México y Uruguay) la mayor parte de los empleos que podrían perderse se encuentran en los sectores del textil y vestuario, piel y calzado, automóviles y mobiliario.

México se enfrenta a unos recortes en los aranceles consolidados y aplicados del 54% en los sectores del textil/vestuario y piel/calzado, peligrando 1,2 millones de empleos. Otros 1,5 millones de empleos peligran en estos sectores en Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay, debido a los recortes arancelarios aplicados del 7-22%. Unos 715.800 empleos más podrían perderse en el sector de mobiliario si los aranceles aplicados se redujeran entre un 5-13%. En el sector del automóvil de Brasil, peligran 321.000 empleos si se aplica el recorte en aranceles aplicados propuesto del 21%.

Una evaluación del impacto sobre la sostenibilidad del comercio (SIA, por sus siglas en inglés) encargada por la Comisión Europea, también predice que la ronda de Doha provocaría una importante pérdida de empleo en los sectores agrícola, industrial y de servicios de los países en desarrollo.

Se estima que hasta Sudáfrica - que se pronosticaba sería uno de los "ganadores" de la globalización - sufrirá una gran pérdida de empleos en el sector textil, de piel y calzado, productos de madera y papel, petróleo, carbón y productos minerales, y productos químicos, caucho y plásticos. (36)

El impacto en Latinoamérica es menos fuerte, con pérdidas de empleo en textil y vestuario (excepto en América Central y el Caribe), piel y calzado, otras manufacturas, productos químicos, de caucho y plásticos, metales y productos de metal, equipos electrónicos y otra maquinaria. (37)

A mayor escala, los efectos negativos de un acuerdo de la OMC similar al que se propone en la actualidad afectarían a todas las regiones de los países en desarrollo. La SIA prevé más pérdidas de empleo significativas en los sectores agrícola e industrial delSur de Asia, la ASEAN, Oriente Medio y el Norte de África, al igual que en Rusia y la antigua Unión Soviética

Europa Global

Ante el reiterado colapso de las negociaciones de la OMC, la UE ha optado por negociaciones comerciales bilaterales para obtener un mayor acceso al mercado para sus empresas. La estrategia de "Una Europa Global", respaldada firmemente por el gobierno británico, pretende un grado aún mayor de liberalización y desregularización comercial que el propuesto por la OMC.

En 2006 la Comisión Europea lanzó su nueva estrategia comercial, llamada Una Europa global: competir en el mundo. La estrategia exponía una visión de las relaciones de comercio internacional de la UE basada en garantizar el máximo acceso a los mercados globales para las empresas europeas y en abrir los mercados de la UE al capital extranjero.

Este enfoque corporativo se presenta como una contribución a la estrategia de empleo de la UE, hasta el punto de que la Comisión Europea ha reivindicado que la exportación de bienes de alta calidad a terceros mercados es "el único modo de mantener los niveles de empleo, salarios y protección social de la UE". (38)

Este interés fundamental en asegurar nuevas oportunidades de negocio para las corporaciones de la UE se reafirmó en la estrategia de acceso a los mercados de la Comisión, Una Europa global: una cooperación reforzada para facilitar a los exportadores europeos el acceso a los mercados, que se publicó a principios de 2007. Se le da gran importancia a la necesidad de un enfoque "activista" o "duro" para la obtención de nuevas oportunidades de mercado para exportadores e inversores europeos, en parte debido al fracaso de la UE a la hora de colmar todas sus ambiciones corporativas a través de las negociaciones multilaterales de la OMC. (39)

Este acceso debe lograrse mediante una nueva hornada de acuerdos regionales o bilaterales con tantos países como sea posible. Con este propósito, la UE ha iniciado ahora negociaciones con la ASEAN, India, China, República de Corea, América Central y la Comunidad de las Naciones Andinas, además de las negociaciones ya en curso que incluyen a más países en África, el Caribe y Pacífico, el Consejo de Cooperación del Golfo, estados mediterráneos y MERCOSUR. (40)

Estos nuevos acuerdos también buscan crear un entorno empresarial lo más favorable posible, centrándose en garantizar los derechos de propiedad intelectual para empresas europeas y liberalizando la inversión y las políticas en materia de competencia. Si la UE se sale con la suya, se eliminarán herramientas políticas vitales para apoyar a las industrias locales y la tendencia hacia la pérdida de empleo y desindustrialización perdurará durante décadas.

Las negociaciones para el acuerdo entre la UE y Chile comenzaron en abril de 2000 y concluyeron en 2002. (41) Las condiciones comerciales del acuerdo entraron en vigor el 1 de febrero de 2003, y se estimó que éstas causarían pérdidas de empleo en todos los sectores industriales y de servicios de Chile; se esperaban, sobre todo, pérdidas de empleo cualificado y no cualificado en: refinerías, industria del acero, vehículos de motor y otras industrias, comercio, transporte y comunicaciones y otros servicios. Se esperan más pérdidas de empleo no cualificado en textil, vestuarios, piel, pulpa de madera y papel y servicios empresariales.

El objetivo de las negociaciones euromediterráneas es crear un área de libre comercio antes de 2010. (42) Si esto se logra, se espera que cause el colapso casi absoluto de los sectores manufactureros de Egipto, Marruecos, Argelia y Túnez, y grandes contracciones en Siria, Jordania y Líbano. (43) Importantes sectores económicos se borran del mapa. En el sector de los alimentos, bebidas y tabaco, se espera que la producción caiga un 96,9% en Egipto, un 98,5% en Marruecos y un 94,1% en Túnez. En el sector textil, de vestuario, piel y calzado, la producción cae en un asombroso 99,7%, tanto en Egipto como en Túnez.

La evaluación del impacto sobre la sostenibilidad del comercio para el Acuerdo de Asociación de UE-MERCOSUR presenta un patrón similar, proyectándose la desindustrialización en todos los países, salvo en Venezuela. (44) En el sector de los vehículos de motor, se espera que el empleo caiga un 9,9% en Argentina, un 28,6% en Brasil, un 41,6% en Uruguay y un 66,4% en Paraguay. El equipamiento de transporte se ve igualmente afectado (salvo en Argentina), mientras que en el sector de la maquinaria se prevén pérdidas de empleo del 15,4% en Argentina, el 23,9% en Brasil, el 38,0% en Uruguay y el 57,3% en Paraguay. Es de destacar que se espera que los salarios de los trabajadores caigan a la par que el empleo.

El desempleo en estos países sudamericanos ya es muy elevado, 8,9% en Brasil, 10,6% en Argentina y 12,2% en Uruguay. En concreto, es más probable que las mujeres y los jóvenes estén desempleados. Por ejemplo, en Brasil, el 11,7% de las mujeres están desempleadas, comparado con el 6,8% de los hombres, y el desempleo juvenil es del 18,1%.

La Unión Europea inició las negociaciones de un amplio acuerdo de libre comercio con India en 2007, con el objetivo de penetrar en un mercado gigante y cada vez más fuerte. (45) India posee el mayor número de personas viviendo en la pobreza (792 millones) del mundo y su economía es sólo el 6% del tamaño de la economía de la UE. (46)

Según la evaluación del impacto sobre la sostenibilidad del comercio de la UE, un acuerdo de libre comercio amenaza con pérdidas de empleo adicionales a largo plazo en el sector primario, manufacturero y de servicios de la India. En el sector manufacturero, se esperan pérdidas de empleo a largo plazo en productos alimentarios procesados, bebidas y tabaco, productos de madera, productos de papel y editoriales, vehículos de motor y piezas y equipamiento de transporte, y se prevé que el empleo cualificado y no cualificado caiga un 6%.

Se estima que el Acuerdo de Asociación y Cooperación (PCA, por sus siglas en inglés) entre la UE y China causará pérdidas de empleo en el sector agrícola, de maquinaria, industria química, bienes y servicios ecológicos y servicios financieros en China (47), todos ellos sectores claves de la economía. El sector agrícola representaba el 44,8% del empleo en China en 2005, y se prevé que una caída de empleo en este sector cause un efecto dominó y lleve a una caída de las industrias relacionadas. El sector de maquinaria da empleo a más de 8,1 millones de personas (más de uno de cada ocho trabajos en el sector manufacturero), pero según la evaluación del impacto sobre la sostenibilidad del comercio de la UE, el PCA reduciría el empleo, los salarios y las condiciones laborales del sector, viéndose particularmente afectada la mano de obra no cualificada.

El sector de la industria química daba trabajo a más de 10 millones de personas en 2004. Tras la adhesión a la OMC se produjeron enormes pérdidas de empleo: Sinopec recortó 150.000 empleos y PetroChina suprimió una cifra similar. La cámara de comercio china de importadores y exportadores de metales, minerales y productos químicos ha estimado que el PCA provocará la pérdida de otros 200.000 empleos.

En la evaluación encargada por la UE a PricewaterhouseCoopers, el Acuerdo de Asociación Económica (EPA, por sus siglas en inglés) entre la UE y África Occidental podría causar el "declive de gran parte del sector manufacturero, que en estos momentos constituye la columna vertebral de la economía moderna de la región y es el principal creador de empleo en los centros urbanos". (48) Su declive podría debilitar los servicios (incluidos los servicios financieros) relacionados con la producción de bienes manufacturados, debilitando los intentos para diversificar la economía y haciendo crecer el número de personas que luchan por sobrevivir en el sector informal.

Además se espera que el EPA tenga un enorme impacto negativo en los campesinos y la industria agrícola de África Occidental. Se prevé que los productos con grandes subsidios procedentes de la UE inunden el mercado de África Occidental, perjudicando a los productores de frutas, verduras, aves y ternera. Por ejemplo: se prevé que las importaciones de aves aumenten un 18% con una liberalización total, lo cual reduciría la producción de aves en África Occidental en un porcentaje similar y tendría un efecto dominó en aquellas personas que realizan aportaciones al sector. Se estima que las importaciones de patatas, cebolla y ternera aumenten un 15%, 16% y 17%, respectivamente, reduciendo una vez más la producción y el empleo.

Impacto en el empleo en Europa

La estrategia de la UE de apertura de nuevos mercados en todo el mundo para beneficiar a las corporaciones europeas se refleja en el proyecto de liberalización interna que se ha buscado con energías renovadas desde el año 2000, con el fin de crear un único mercado de bienes y servicios dentro de la UE.

Como dejó claro Peter Mandelson, Comisario de Comercio de la UE, tras el lanzamiento de la estrategia de "Una Europa Global", este proyecto consiste sobre todo en "armonizar" a la baja los estándares europeos para que converjan con el sistema regulador estadounidense, aún más proclive a los negocios, y causar así menos conflictos a las corporaciones europeas: "cuanto mayor sea la consistencia entre las normas y prácticas de nuestros principales socios, mejor será para los negocios de la UE". (49)

Este deseo de adoptar "un enfoque abierto y flexible al establecimiento de nuestras normas" ha tenido eco en resoluciones judiciales recientes del Tribunal Europeo de Justicia, que prima los derechos de las corporaciones a las consideraciones sociales y medioambientales. En concreto, las resoluciones en los casos de Viking, Laval y Rüffert establecían que las empresas tienen ahora el derecho a importar mano de obra barata, desafiando los acuerdos sindicales locales, así como a desautorizar el derecho de los trabajadores a ejercer una acción colectiva en defensa de dichos acuerdos. En el caso luxemburgués de 2008, la propia Comisión Europea recusó la aplicación de las propias leyes laborales de un estado miembro, considerándolas contrarias a los intereses de las corporaciones multinacionales. (50)

Mientras la UE busque la subordinación de sus leyes laborales a los intereses de las grandes empresas, es de esperar que el derecho básico de negociación colectiva, el derecho a huelga, e incluso el derecho de unión, sigan minándose, a menos que los sindicatos los reafirmen enérgicamente. Además, muchos miles de trabajadores, en concreto mujeres trabajadoras de los nuevos estados miembros de Europa Central y del Este, ya se encuentran en empleos precarios, con salarios y condiciones pobres y, a menudo, sin contratos.

La aportación de los trabajadores a los ingresos nacionales disminuyó drásticamente en las tres décadas posteriores al año 1980, en parte como consecuencia del desempleo masivo y la cada vez menor influencia de los sindicatos. (51) El desempleo en la UE aumentó un 7,6% en enero de 2009 - un total de 18,4 millones de personas, comparado con el 6,8% en ese mismo mes, el año anterior.

Dentro de la Eurozona, la tasa de desempleo fue del 8,2% en enero de 2009. España registró el incremento más sustancial, con un aumento del desempleo, del 9,0%, en enero de 2008, al 14,8% en enero de 2009. (52) La tasa de desempleo de la UE sigue siendo bastante superior a la de otros países industrializados. En 2007, cuando el desempleo era del 7,1% en la UE, la tasa en EE.UU. era del 4,6% y en Japón del 3,9%, frente a una media del 5,6% en la OCDE. (53) Las tasas de desempleo son particularmente altas entre los jóvenes (más de uno de cada siete jóvenes menores de 25 años) y más altas entre las mujeres que entre los hombres. (54)

Según el FMI, la cuadruplicación del número de trabajadores que compiten en el mercado global desde 1980, ha llevado a que se importen a la OCDE más bienes acabados y que se deslocalice la producción de bienes intermedios, disminuyendo la aportación de los trabajadores al PIB en las economías industrializadas. (55) De igual modo, el propio análisis de la OCDE muestra que "la competencia de otros países hace caer el empleo en las industrias más expuestas" de sus 30 países miembros. (56) Este hecho, junto con la caída actual de la demanda global, está causando grandes pérdidas de empleo en los países industrializados: la OCDE estima que para 2010 el desempleo en estos países aumentará en más de ocho millones de personas, a un total de 42,1 millones. (57)

En los países de la Europa Central y del Este (en concreto, en la República Checa, Hungría, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia), los efectos netos a largo plazo de las exportaciones e importaciones en los salarios manufactureros han sido negativos, lo cual sugiere que la integración de estos países en la UE por medio de la liberalización del comercio se ha hecho a expensas de los trabajadores. (58)

La UE ha creado un Fondo Europeo de Ajuste a la Globalización en respuesta a la amenaza específica de futuras liberalizaciones del comercio para los trabajadores - lo que la Comisión Europea llama una "crisis a escala europea". (59) El Fondo cuenta con un presupuesto de 3.500 millones de euros durante los primeros siete años para ayudar hasta 350.000 trabajadores que hayan perdido su empleo como consecuencia de la globalización.

En menos de dos años, ha recibido solicitudes para ayudar a decenas de miles de trabajadores que han perdido sus empleos a causa de la globalización en Francia, España y Portugal, en el sector de la automoción, en Alemania y Finlandia, en el sector de los teléfonos celulares o móviles, y en Italia, Lituania y Malta, en el sector textil. (60)

Las evaluaciones del impacto de la liberalización del comercio de la UE muestran que ésta provocaría "despidos a gran escala" en la propia UE, así como el empeoramiento de las condiciones de empleo. Con el objeto de compensar estos impactos negativos, la UE ha establecido un fondo de ajuste a la globalización para compensar a los trabajadores que pierdan su empleo. Da la impresión de que este tipo de red de garantías sociales será cada vez más importante en los países en desarrollo, donde se prevé que al menos 42 millones de personas se queden sin empleo antes de 2010.

La UE también encargó evaluaciones de impacto sobre la sostenibilidad del comercio para estimar las consecuencias para Europa de sus acuerdos regionales y bilaterales, así como de las conversaciones de la OMC. Estas evaluaciones concluyeron que un acuerdo de la OMC podría causar más pérdidas de empleo en los sectores del grano, semillas de aceite, ganado, productos cárnicos y lácteos, azúcar, alimentos procesados y vestuario en la "UE de los 15"; y en frutas y verduras, otras cosechas, textil, vestuario, piel y calzado y vehículos de motor y otro equipamiento de transporte en la "UE de los 10". (61)

Conclusiones

Luego de examinar la experiencia histórica de las liberalizaciones del comercio en los países de África y Latinoamérica y los efectos que se estima tengan las negociaciones actuales en la OMC y los acuerdos bilaterales, el informe "La amenaza del libre comercio al empleo a nivel global" concluye que el modelo de libre comercio lleva al declive de industrias y a la pérdida de empleos en los países desarrollados y en desarrollo.

Según el informe, la estrategia "Una Europa Global" va en contra de la obtención de un trabajo digno, mientras que la liberalización del comercio, lejos de favorecer mejoras estructurales a largo plazo para los trabajadores, fomenta empleos menos seguros y el denominado arbitraje laboral global o "carrera hacia el fondo", a medida que las empresas se trasladan de unos países a otros.

Como afirmaba la ITUC en julio de 2008, las disposiciones de la liberalización del acuerdo propuesto por la OMC sobre comercio industrial "podrían crear graves dificultades a la capacidad de los países en desarrollo de proteger sus industrias, empleo y un espacio político para un futuro desarrollo industrial, contradiciendo completamente las aspiraciones de una "ronda de desarrollo". Esto supondría una presión añadida para los países en desarrollo por competir por salarios más bajos, con el consiguiente impacto negativo sobre los estándares laborales y medioambientales...". (62)

Por otro lado, los intentos por controlar los efectos más negativos de la liberalización mediante la introducción de una cláusula social en los acuerdos de comercio no han dado sus frutos y han fracasado a la hora de evitar la pérdida total de empleos con el modelo de libre mercado.

Al mismo tiempo, la destrucción del conjunto de industrias manufactureras impide a los países en desarrollo pasar a sectores dinámicos de la economía con alto valor añadido. (63) Los estados necesitan conservar el espacio político y los mecanismos de control para aumentar o disminuir los aranceles de forma adecuada en interés del desarrollo sostenible de sus economías y de crear oportunidades de empleo para todos. (64)

Es esta triple amenaza al empleo, sustento y desarrollo, la que ha creado un movimiento global contrario a la agenda del libre comercio. Además de los miles de millones de trabajadores industriales que se han unido a las protestas en contra de los acuerdos de libre comercio, millones de campesinos, que se enfrentan a esa misma amenaza, también se han movilizado para salvaguardar sus trabajos y su futuro, incluyendo el importante movimiento de pequeños campesinos y trabajadores agrarios, Vía Campesina, con el que War on Want trabaja en muchos países del mundo.

Existen importantes secciones del movimiento sindical global que también han demandado un enfoque sustancialmente distinto a la globalización. En una declaración conjunta emitida la noche de la conferencia ministerial de la OMC en 2005, en Hong Kong, siete federaciones sindicales mundiales y varios sindicatos y confederaciones sindicales nacionales expresaron:

Las propuestas para una mayor liberalización de la agricultura, la producción industrial y los servicios desembocarán en una nueva gran oleada de desempleo y en el empeoramiento del empleo actual y los sustentos, tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados, a expensas de los beneficios de unas pocas corporaciones transnacionales. Debemos detener este programa de destrucción masiva del empleo. Los sindicatos y organizaciones civiles abajo firmantes demandan a los miembros de la OMC una moratoria de las actuales negociaciones. (65)

El modelo neoliberal de libre mercado comienza a tambalear ante la crisis económica global, afirma War on Want. Por eso considera vital que aprovechemos esta oportunidad para sustituirlo por un nuevo modo de pensar que dé prioridad a los derechos económicos, sociales y medioambientales de las personas y no a los beneficios del capital transnacional.

Notas

1. Crecimiento medio mundial en el PIB per cápita era aproximadamente de 3,5% en la década de los 60, 2,1% en la década de los 70, 1,3% en la década de los 80 y 1,1% en la década de los 90; ver A Fair Globalization: Creating Opportunities for All, Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización, OIT, Ginebra, 2004. China e India lograron un rápido crecimiento en la década de los 80 y 90, pero no siguieron estrategias de liberalización ortodoxas.

2. Global Employment Trends: January 2008, OIT, Ginebra, 2008.

3. Ibíd. La tasa de desempleo mundial ha aumentado del 5,6% en 1993 al 6,0% en 2008, mientras que la tasa de empleo precario ha descendido del 53,6% en 1997 al 50,6% en 2007; Global Employment Trends: January 2009, OIT, Ginebra, 2009.

4. Global Employment Trends: January 2009, OIT, Ginebra, 2009; la OIT ha recalculado sus cifras sobre los "trabajadores pobres" en consonancia con la revisión de pobreza estimada por el Banco Mundial de 2008.

5. Ibíd; también Global Employment Trends for Youth, OIT, Ginebra, 2008.

6. Global Employment Trends: January 2009, OIT, Ginebra, 2009; Global Employment Trends for Women 2009, OIT, Ginebra, 2009; Economic Outlook No 84, OCDE, París, Noviembre de 2008; D. Baker,"Economy loses 524,000 jobs in December, unemployment rate hits 7.2 percent", Center for Economic and Policy Research, Washington DC, 9 de enero de 2009.

7. "The European Globalisation Adjustment Fund", Comisión Europea, http://ec.europa.eu/employment_social/egf/index_en.html; y Fundación Europea para la Mejora de la Condiciones de Vida y Trabajo, www.eurofound.europa.eu/areas/industrialrelations/dictionary/definitions/EUROPEANGLOBALISATIONADJUSTMENTFUND.htm

8. Regulation (EC) No 1927/2006 del Parlamento Europeo y el Consejo del 20 de diciembre de 2006 para el establecimiento del Fondo Europeo de Ajuste a la Globalización

9. ibíd, y "El Fondo Europeo de Ajuste a la Globalización", Comisión Europea, loc cit.

10. M. Rama, Globalization and Workers in Developing Countries, Banco Mundial, Washington DC, 2003.

11. Global Employment Trends: January 2009, OIT, Ginebra, 2009.

12. Ibíd.

13. F. Stewart,"The Many Faces of Adjustment",World Development, vol. 19, no. 12 (1991), págs.1847-64.

14. World Employment Report 1995, OIT, Ginebra, 1995; G.A. Cornia, R. van der Hoeven y T. Mkandawire, edic., Africa's Recovery in the 1990s: From stagnation and adjustment to human development, Palgrave Macmillan, Londres, 1992.

15. F Stewart,"The Many Faces of Adjustment",World Development, vol. 19, no. 12 (1991), págs. 1847-64.

16. S. M. Shafaeddin, Trade Liberalization and Economic Reform in Developing Countries: Structural Change or De-Industrialization?, UNCTAD, Ginebra, 2005; S.Wangwe, edic., Exporting Africa: Technology,Trade and Industrialisation in sub-Saharan Africa, Routledge, Londres, 1995; African Development Report,African Development Bank, Oxford, 1995; EF Buffie, Trade Policy in Developing Countries, Cambridge University Press, Cambridge, 2001; Economic Development in Africa - From Adjustment to Poverty Reduction:What's New?, UNCTAD, Ginebra, 2002.

17. D. K. Manda y K. Sen,"The Labour Market Effects of Globalization in Kenya", Journal of International Development, vol. 16, no. 1 (2004), págs. 29-43; el levantamiento de las restricciones a la importación de ropa y automóviles de segunda mando, una parte fundamental de las reformas, tuvo claramente un efecto negativo en el empleo en los sectores de vestuario y automovilístico.

18. El crecimiento del empleo en el sector manufacturero se precipitó del 5,5% anual en la década de los 70 al 2,9% en la década de los 80, y tan sólo el 1,9% de 1990 a 1997 (antes de la crisis económica de 1997); D.K. Manda y K. Sen,"The Labour Market Effects of Globalization in Kenya", Journal of International Development, vol. 16, no. 1 (2004), págs. 29-43.

19. J. Petras, "Alternatives to Neoliberalism in Latin America", Latin American Perspectives, edición 92, vol. 24, no. 1 (1997), págs. 80-91.

20. D. G. Richards,"The Political Economy of Neo-Liberal Reform in Latin America:A Critical Appraisal", Capital and Class, no. 61 (1997).

21. M.Woodford Bray,"Trade as an Instrument of Dominance:The Latin American Experience", Latin American Perspectives, edición 108, vol. 26, no. 5 (1999), págs. 55-74.

22. R. DelgadoWise,"Migration and Imperialism:The MexicanWorkforce in the Context of NAFTA", Latin American Perspectives, edición 147, vol. 33, no. 2 (2006), págs. 33-45.

23. R. Stahler-Sholk, H. E.Vanden y G. D. Kuecker,"Introduction: Globalizing Resistance; The New Politics of Social Movements in Latin America", Latin American Perspectives, edición 153, vol. 34, no. 2 (2007), págs. p5-16; Fuelling Fear:The human cost of biofuels in Colombia,War onWant, Londres, 2008.

24. G. Márquez y C. Pagés, Trade and Employment: Evidence from Latin America and the Caribbean, Banco Interamericano de Desarrollo,Washington DC, 1997.

25. Cálculos propios procedentes de los datos arancelarios de A Fair Globalization: Creating Opportunities for All, Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización,OIT, Ginebra, 2004; y G. Márquez y C. Pagés, Trade and Employment: Evidence from Latin America and the Caribbean, Banco Interamericano de Desarrollo,Washington DC, 1997.

26. M. Rama, Globalization andWorkers in Developing Countries, Banco Mundial, Washington DC, 2003.

27. Social Panorama of Latin America 2000-2001, Comisión económica de la ONU para Latinoamérica y el Caribe, Santiago, 2002.

28. A. Berry,"Introduction", en A. Berry, edic., Poverty, Economic Reform and Income Distribution in Latin America, Lynne Riener, Boulder, 1998.

29. A. Berry, ‘Confronting the Income Distribution Threat in Latin America', en A. Berry, edic., Poverty, Economic Reform and Income Distribution in Latin America, Lynne Riener, Boulder, 1998.

30. S. M. Shafaeddin, Trade Liberalization and Economic Reform in Developing Countries: Structural Change or De-Industrialization?, UNCTAD, Ginebra, 2005.

31. Global Employment Trends: January 2009, OIT, Ginebra, 2009.

32. Global Employment Trends: January 2008, OIT, Ginebra, 2008.

33. Para una visión única sobre las presiones a las que se enfrentan los representantes de los países en desarrollo en Doha, ver F. Jawara y A. Kwa, Behind the Scenes at the WTO:The real world of international trade negotiations, Zed Books, Londres, 2003.

34. El texto y la lista de firmas de "Stop theWTO negotiations! Save jobs!" están disponibles en el sitio web de la federación de sindicatos global Public Services International, en www.world-psi.org/wtoandjobs.

35. El análisis de la ITUC que se ofrece está basado en la fórmula suiza de las negociaciones del acceso al mercado no agrícola con un coeficiente de 30. El 25 de julio de 2008, el director general de la OMC, Pascal Lamy, propuso que los recortes en los aranceles consolidados para los países en desarrollo en los productos industriales se basen en una fórmula suiza con un coeficiente de 25 sin flexibilidades, o coeficientes de 20 o 22 con flexibilidades limitadas. Esta propuesta implica que se producirían recortes arancelarios aún mayores que bajo un coeficiente de 30 y que, por tanto, incluso más trabajadores y sectores industriales podrían enfrentarse a recortes tanto en aranceles consolidados como aplicados. Para obtener más información, ver J. Hilary, The Doha Deindustrialisation Agenda: Non-Agricultural Market Access Negotiations at the WTO, War on Want, Londres, 2005.

36. C. Kirkpatrick, C. George y S. Scrieciu, Sustainability Impact Assessment of Proponed WTO Negotiations: Final Global Overview Trade SIA of the Doha Development Agenda, IDPM, Manchester, 2006.

37. Excepto en los dos últimos sectores en México.

38. "New Commission report assesses European trade strengths in a changing global economy", Comisión Europea, Bruselas, 27 de octubre de 2008.

39. Una Europa Global apunta a tres áreas claves para un nuevo acceso a los mercados: eliminación de las barreras arancelarias y no arancelarias; acceso a los recursos naturales eliminando los controles de exportación; y nuevas áreas de crecimiento (derechos de la propiedad intelectual, servicios, inversiones, contratación pública y competitividad); ver Global Europe:A Critique of the European Commission's Policy Paper on External Competitiveness, War on Want, Londres, 2006.

40. La UE también tiene acuerdos de comercio vigentes con Chile, México y Sudáfrica; ver Raw Deal:The EU's Unfair Trade Agreements with Mexico and South Africa,World Development Movement, Londres, 2008.

41. Basado en Impact Assessment (SIA) of the trade aspects of negotiations for an Association Agreement between the European Communities and Chile (Specific agreement No 1): Final Report October 2002, PLANISTAT-Luxembourg y CESO-CI Sustainable, 2002.

42. Basado en Sustainability Impact Assessment of the Euro-Mediterranean Free Trade Area: Final Report of the SIA-EMFTA Project (Revisado en noviembre de 2007), SIA-EMFTA Consortium, 2007 y Sustainability Impacts of the Euro-Mediterranean Free Trade Area: Final Report on Phase 2 of the SIA-EMFTA Project [Marzo de 2006 (Revisión)], SIA-EMFTA Consortium, 2006.

43. La UE tiene Acuerdos de Asociación con Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Líbano, Marruecos, la Autoridad Palestina y Túnez, además de una unión de aduanas con Turquía, y está negociando un Acuerdo de Asociación con Siria.

44. Basado en Trade SIA of the Association Agreement under Negotiation between the European Community and Mercosur: Update of the Overall Preliminary Trade SIA EUMercosur [Informe final (Revisado)],Trade SIA EU-Mercosur Partners, 2007

45. Basado en Phase 1: Global Analysis Report for the EU-India TSIA (Informe de análisis global - Borrador), ECORYS Research and Consulting, CUTS International and Centre for Trade and Development, 21 de mayo de 2008.

46. S. Polaski et al, India's Trade Policy Choices: Managing Diverse Challenges, Carnegie Endowment for International Peace,Washington DC, 2008.

47. La SIA afirma en la pág. 89 que los efectos del PCA en la mano de obra de bienes y servicios ecológicos son variados, pero en la página 88, afirma que los efectos son negativos cuando se trata de escenarios "sólo de política comercial". También afirma en la página 110, que el efecto directo del PCA en el empleo en los servicios financieros es negativo, pero que el efecto indirecto es positivo.

48. Basado en los tres documentos de Pricewaterhouse Coopers: Sustainability Impact Assessment (SIA) of the EU-ACP Economic Partnership Agreements: Phase Two [(Informe final (revisado)], 27 de julio de 2005; Sustainability Impact Assessment (SIA) of the EU-ACP Economic Partnership Agreements: Regional SIA:West African ACP Countries Two [(Informe final (revisado)], 30 de enero de 2004; y Sustainability Impact Assessment (SIA) of trade negotiations of the EU-ACP Economic Partnership Agreements (Borrador de trabajo), 1 de octubre de 2003.

49. P. Mandelson,"Europe Competing in theWorld", Churchill Lecture, Federal Foreign Office, Berlín, 18 de septiembre de 2006.

50. Ver Federation News, Institute of Employment Rights, vol. 8, no. 1 (verano de 2008).

51. A. Glyn, Explaining Labor's Declining Share of National Income, G-24 Policy Brief, no. 4, 2007.

52. "Euro area unemployment up to 8.2%", comunicado de prensa de Eurostat, 27 de febrero de 2009.

53. Eurostat: http://epp.eurostat.ec.europa.eu

54. Además, la tasa de desempleo entre los jóvenes en 2007 era del 22,9% en Grecia, el 20,3% en Italia, el 21,7% en Polonia, el 20,1% en Rumania y el 20,3% en Eslovaquia.

55. World Economic Outlook: Spillovers and Cycles in the Global Economy, FMI, Washington DC, abril de 2007.

56. Globalisation, Jobs andWages, OCDE, París, Junio de 2007.

57. Economic Outlook No. 84, OCDE, París, Noviembre de 2008.

58. Ö. Onaran y E. Stockhammer, The effect of FDI and foreign trade on wages in the Central and Eastern European Countries in the post-transition era:A sectoral analysis, Wirtschaftsuniversität Wien,Viena, 2006.

59. ‘The European Globalisation Adjustment Fund', European Commission, loc cit.

60. Ibíd.

61. C. Kirkpatrick, C. George y S. Scrieciu, Sustainability Impact Assessment of Proponed WTO Negotiations: Final Global Overview Trade SIA of the Doha Development Agenda, IDPM, Manchester, 2006; la UE de los 15 la conforman aquellos países miembros que se adhirieron a la UE antes del 1 de mayo de 2004, mientras que la UE de los 10 la conforman aquellos países que se adhirieron posteriormente, aunque antes de la adhesión de Bulgaria y Rumania en enero de 2007.

62. "WTO Ministerial: serious jobs impact in developing countries", comunicado de prensa de la ITUC, 24 de julio de 2008.

63. Ver, por ejemplo, Trade and Development Report 2002: Developing Countries in World Trade, UNCTAD, Ginebra, 2002.

64. Y.Akyüz, TheWTO Negotiations on Industrial Tariffs:What is at stake for developing countries? Informe presentado en un taller de ThirdWorld Network sobre "NAMA Negotiations and Implications for Industrial Development in Developing Countries", Palais des Nations, Ginebra, 9 de mayo de 2005.

65. "Stop theWTO negotiations! Save jobs!", declaración conjunta de sindicatos, federaciones sindicales globales, ONG y grupos reivindicativos al conferencia ministerial de la OMC de Hong Kong, diciembre de 2005.

* "El comercio del empleo: La amenaza del libre comercio al empleo a nivel global"; redactado y recopilado por Graham Hobbs y Dave Tucker; traducido por Maribel Villalba; War on Want; marzo de 2009. Más información: www.waronwant.org/campaigns

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