Martes 21 de agosto del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2009-05-27 a horas: 15:25:35

Limpieza del sistema judicial al vacío

Xavier Albó (*)

El sistema judicial boliviano es una de las instituciones públicas bolivianas más difíciles de transformar y acoplar a los cambios que el país necesita e intenta implementar. Es una instancia democrática fundamental, como lo debe ser también su independencia de los otros órganos funcionales del Estado. Sin embargo, es un sistema desgarrado desde afuera, corroído y deshilachado por dentro y sin una clara imagen de cómo podría y debería ser en un futuro no demasiado distante.

Lo que los medios más resaltan en el momento es lo más visible e inmediato: cómo va siendo desgarrado desde afuera. Algunas de sus instancias máximas fundamentales van quedando vacantes. El caso más patente es que, desde hace tiempo, no tenemos Tribunal Constitucional. Tocaba al Parlamento reconstruirlo pero ni el Gobierno ni la oposición mostraron voluntad política para llenar ese vacío, uno y otro para tener mayor libertad de movimientos hacia sus respectivos objetivos e intereses.

Tal vacío fue utilizado, por ejemplo, por los defensores del Estatuto cruceño contra la acusación de incluir elementos inconstitucionales, puesto que, transcurrido el plazo legal, ese Tribunal no declaró que lo fueran... ni podía hacerlo porque el Tribunal estaba vacío, sin quórum. Y así ocurre y puede seguir ocurriendo en cualquier ámbito y desde cualquier corriente política.

La Corte Suprema se va acercando a esa situación, ahora con sólo 7 de sus 12 miembros. Y, en medio de tantas elecciones en estos años, la Corte Electoral (hoy, Órgano Electoral Plurinacional) ha estado durante tiempo a un pelo de quedarse sin quórum, por no hablar de la rebeldía de varias filiales en la Media Luna.

El problema no es sólo esa disminución alarmante de miembros en diversas instancias judiciales ni se debe tampoco sólo a interferencias externas. El sistema está también deshilachado y corroído desde dentro, por la baja vocación de servicio, independencia y transparencia de muchos de sus miembros, unos a niveles más altos, otros muchos a los niveles más locales. Con frecuencia la plata en el bolsillo o el tráfico de influencias inclinan la balanza a uno u otro lado, mucho más que el peso de los argumentos. Donde más se siente todo ello es en los ambientes populares y alejados, donde desde mucho tiempo atrás hay un fuerte sentimiento de que recurrir a la justicia ordinaria o a la Policía, es cuestión de tener y gastar harta plata, porque la lentificación burocrática y la corrupción están a la orden del día. Santa Coima, ruega por nosotros.

De ahí surgen todavía otras dos vías: una, buscarse la justicia por mano propia y sin normas, lo que no tiene nada de constitucional; la otra, que sí lo es, aplicar la jurisdicción indígena originaria campesina, con sus propios mecanismos. Pronto volveré a hablar de esta segunda, con sus virtudes y sus defectos en parte reales y en parte distorsionados por los medios o por la ignorancia.

Este vacío creciente de gente y de ideales no tiene guisos de superarse de manera rápida, dado que estamos viviendo en un año puente que supone a su vez también un período de gran vacío jurídico. Hemos pasado de una Constitución Política a otra pero todas las instituciones pertenecen todavía al esquema anterior ya caduco. Incluso el Congreso está ya de bajada, aún más, después haber aprobado la Ley Electoral transitoria. Ésta misma sigue basándose todavía demasiado en los mecanismos de la Constitución anterior por el origen previo de los parlamentarios que la aprobaron y sus negociaciones políticas, por falta de otros instrumentos jurídicos apropiados o por otras razones coyunturales.

Algunos procedimientos para llegar a nombrar a las autoridades previstas por y para el nuevo orden constitucional, incluidas las del sistema judicial plurinacional, serán todavía más lentos. Ese vacío o limbo de transición seguirá, por tanto, aún por más tiempo. Entretanto seguiremos rechinando, pues unos y otros querrán aprovecharlo para llevar el agua a su molino. Dios quiera que con ello el limbo no se convierta en un infierno. Procuremos que sea más bien y literalmente un "purgatorio" que nos purgue y purifique de los defectos de adentro y de afuera y nos ayude a crear los mecanismos más idóneos para superarlos.

--- ---*Xavier Albó es antropólogo lingüista y jesuita.

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



8 - 6 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Mas informacion
Uhr 4

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014