Lunes 22 de octubre del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2009-01-30 a horas: 23:02:20

5.000 Has. la máxima extensión de la propiedad agraria

Remberto Cárdenas Morales

Un filósofo griego dice que hay momentos en que los pueblos se vuelven sabios. Tenemos derecho a pensar que el domingo, eso ocurrió con la mayoría del pueblo boliviano al aprobar la nueva CPE (de los pobres y suya) y, de manera especial, porque determinó que, en Bolivia, ninguna propiedad agropecuaria será mayor a 5.000 hectáreas. Esta última resolución muestra un sentido de clase, de pueblo y de nación: una manera de identificar los verdaderos intereses de los desheredados de esta patria y de aislar, más de lo que ya están, a los latifundistas, quizá el sector social más conservador de la formación social boliviana.

Las cifras no son ni oficiales ni definitivas, pero muestran aquellas tendencias que ni siquiera los que se jugaron por él no se animan a poner en duda. Por ello, preliminarmente, explicamos aquellas tendencias. En especial campesinos e indígenas han votado por aquella CPE y por aquel límite de la propiedad agropecuaria; más aún, en la llamada media luna, los pobladores del agro votaron en innumerables casos contra la nueva CPE (lo que lamentamos) pero, a la vez, los más lo hicieron por 5.000 hectáreas. Ahora que nadie diga, con la lindeza acostumbrada, que no sabían por qué votaban aquellos ciudadanos porque no leyeron el texto constitucional. Al revés, votaron así precisamente porque entendieron muy bien lo que hacían Una pregunta es por qué los analistas de la derecha poco dicen respecto del mensaje ideológico y político que entraña la decisión sobre el límite de propiedad agropecuaria. Gobernantes, masistas, pro masistas, simpatizantes, amigos, militantes del proceso tenemos que estudiar mejor ese mandato, al parecer, de más de dos tercios de los bolivianos.

Ahora, sólo inicialmente, se puede afirmar que más del 60 por ciento de los bolivianos (una diferencia de 20 puntos sobre el 40 por ciento del no) aprobamos la nueva CPE. Eso es legitimidad y legalidad. Es cierto que no es el 70 ó 90 por ciento que se esperaba, sobre todo en el gobierno, pero es legitimidad, es mayoría, mucho más del 50 más uno con el que también se podría aprobar aquella Carta Fundamental.

También preliminarmente es necesario explicar el por qué no hubo más votos por el sí:

Los cambios en Bolivia, que cambian positivamente la vida de muchos compatriotas, aunque no en la dimensión requerida, son la mejor propaganda que ayudó a que la mayoría del pueblo vote sí.

Es necesario admitir por tanto que los errores, las insuficiencias del gobierno también son una porfiada propaganda en contra. Evo Morales en su primer discurso, luego de conocidos los resultados del Referéndum por conteo rápido, dijo que no hubo comunicación entre los que votamos sí. Ese gesto autocrítico, sin embargo, debe avanzar hacia correctivos prácticos.

Qué más pudo influir en la decisión de ciudadanos que asistieron en un 90 por ciento a sufragar lo que, confirmado con datos oficiales, será un récord democrático en Bolivia.

Mencionamos algunos de esos factores erosivos del apoyo al proceso y al gobierno, comprendidos los que acompañamos el proceso. Y lo hacemos sin la pretensión que nos endilgan compañeros y compañeras que están entre los actores de primera línea en este tiempo, puesto de lucha que les reconocemos y que no les disputamos: pero tenemos derecho a la palabra, incluso según lo que dispone la nueva CPE, y les recordamos a todos ellos que cuando se participa de un proceso como el actual, tenemos que estar dispuestos a enseñar al proceso y a aprender de éste. En cuanto a los protagonistas de vanguardia, ellos antes que nadie, deben aprender a escuchar, incluso lo que les resulte desagradable.

Las promesas incumplidas o compromisos olvidados que se tejen desde el gobierno con dirigentes, comunidades, pueblos, entre otros, irritan primero, frustran después y, como consecuencia, determinan el alejamiento de esas bases sociales de sustentación del proceso, las que cuando llega el momento de votar, con frecuencia, lo hacen en contra o no votan por la que antes fue su causa. A esas faltas se añaden el mal trato que dispensan los embriagados con el poder del que disponen, a veces, en beneficio personal. Es el caso de los que desde puestos de mando ordenan descuentos para tal o cual actividad y no rinden cuenta. Esto hace, a pesar de que el Presidente de la República señaló, más de una vez, que nadie está autorizado para pedir aquellas contribuciones las que, además, no son voluntarias.

Los actos de corrupción, de los que también habló Evo Morales, cuando menos desaniman a tantos compatriotas. El desaliento en ellos crece, incluso entre los mejor pintados, cuando se sospecha que incurren en esos actos algún ministro u otro funcionario jerárquico. Con razón, un escritor del pueblo, sugiere que el gobierno, con hechos, tiene que demostrar que sanciona a los corruptos y, en primer lugar, a los que forman en sus filas y buscan beneficios particulares.

Si convencer es vencer con argumentos, es lo que menos hacen ciertos funcionarios del gobierno (incluidos parlamentarios suyos), sin olvidar las excepciones. Resulta preocupante constatar que carecen o parece que no tienen argumentos para la confrontación ideológica contemporánea. La difusión de ideas sirve para esclarecer y para "sembrar conciencia". No puede ser una peculiaridad de este proceso las pocas ideas para explicar, defender y propagandizar los cambios. Un ex constituyente culpó a los medios de facilitar la propaganda de los que votaron no, como quien espera que esos "aparatos ideológicos" dejen de cumplir su misión para servir mejor a sus dueños: patrones sin patria, pero con negocios.

Entre otros elementos, nos preocupan las fallas o la desatención, en y de la economía boliviana, lo que se expresa en inflación, carencia de algunos alimentos, escasez (aunque sea provocada) de gas y carburantes, demora en la industrialización de aquella riqueza natural, limitado crecimiento económico interno. A ello se suma que se reste importancia a la crisis internacional, respecto de la que, aunque nos creamos "blindados", ya nos afecta y lo responsable es, al menos, contrarrestar sus negativos efectos. Ocurre que desde el gobierno se dice que no hay cambio del modo de producción capitalista, lo que nos parece un buen comienzo. Por eso mismo no hay razón aceptable para defender una forma de producir y repartir que es ajena al pueblo. Lo que no se hace bien, lo que no se hace a tiempo o lo que se deja de hacer en materia económica es un factor de primera importancia que influye e incluso determina el comportamiento electoral adverso al proceso, sobre todo de sectores urbanos.

Insistimos en que la organización de los movimientos sociales alcanza para ganar otras elecciones y quizá referendos. Por ello, se necesita una organización para la defensa, consolidación y profundización de las reformas avanzadas de nuestro país. Hablamos de la organización política, cuyas formas pueden ser nuevas y diversas, pero la que se tiene es insuficiente, sin ignorar la que no se tiene en innumerables lugares.

La unidad conseguida también es parcial porque la que vemos con frecuencia no es más que la que tiene lugar en la acción. Nos falta la unidad táctica, buscada y convenida, para ejecutar tareas específicas. Una y otra deben complementarse con la unidad de alcance estratégico.

La organización política y la unidad de largo aliento, tiene que reforzarse con el desarrollo de la conciencia de los movimientos sociales que se juegan por el proceso, pero que a pesar de aquella prometedora participación, no siempre entienden las tareas concretas y la dirección del proceso que impulsan. Esa insuficiencia de conciencia política se explica a menudo en las exigencias de puestos de trabajo para los partidarios del proceso sin tomar en cuenta la recomendación presidencial de que quienes aspiren a un puesto de trabajo en el gobierno deben demostrar compromiso político y social y, además, eficiencia.

A todo lo dicho sumamos una preocupación que es de tantos: a las capas medias urbanas sólo se las reconquistará con medidas que les beneficien de manera visible. Los profesionales tienen que convencerse de que en el actual proceso ellos, en vez de arruinarse, se realizan profesional y personalmente.

Las mentiras propaladas sobre la nueva CPE causaron estragos sobre todo entre los que se supone que leen más y que son capaces de autoprotegerse frente a una propaganda que tiene mucho de mentirosa. Añadimos que varias de esas mentiras, en algunos receptores, se convertían en verdad, así como lo consiguieron los nazis. La conciencia política de la gente es un antídoto eficaz para contrarrestar las mentiras, como las que siguen: que la nueva CPE acaba con la religión, que autoriza el aborto, que suprime la propiedad privada, que concede privilegios a los indígena; también, que Evo Morales ejerce la dictadura en Pando y Tarija.

Esos factores, en perversa concurrencia, determinaron que los votos por el sí no sean más.

Las propuestas desde la derecha, como el pacto social ahora o la negociación para aplicar la nueva CPE merecen otro comentario. Empero, nos animamos a decir que la igualdad ante la ley quiere decir, también, que aquella la cumplen todos, luego de su aprobación y publicación, con mayor razón luego de que el pueblo decidió, en los referendos decisorio y aprobatorio de ayer, y por primera vez en Bolivia.

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



12 + 2 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Mas informacion
Uhr 8

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014