Lunes 25 de junio del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2009-01-20 a horas: 01:02:29

Hay que pifiar el voto

Una trampa llamada referéndum

Alfonso Gumucio D.

La posición de los ciudadanos independientes de izquierda el próximo 25 de enero es un callejón sin salida, porque nos obliga a escoger entre un SI y un NO que no nos convencen: un NO que podría sumarse a la derecha y un SI que favorece a un gobierno autocrático, centralista y demagógico. Pensar en un NO independiente es tan vano como pensar en un SI independiente. La trampa de estas consultas bipolares es que no existe una tercera opción. Nos quieren obligar a ver la realidad en blanco y negro, sin matices.

Alfonso Gumucio Dagron

Alfonso Gumucio Dagron

Escritor, cineasta, periodista, fotógrafo y especialista en comunicación para el desarrollo. Ha trabajado en programas de comunicación para el cambio social en África, Asia, América Latina y el Caribe, con agencias de Naciones Unidas, con fundaciones internacionales y ONGs.

Fue miembro de la redacción del Semanario "Aquí" y ha publicado en un centenar de diarios y revistas de Bolivia, América Latina, Europa, Norteamérica, África y Asia. Dirigió películas documentales en varios países. Es Coordinador del Grupo Temático de Comunicación para el Cambio Social en la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC).

Ha publicado más de veinte libros de poesía, narrativa, testimonio, y estudios sobre literatura, cine y comunicación, entre ellos: Historia del Cine Boliviano (1982); Cine, Censura y Exilio en América Latina (1979); Luis Espinal y el Cine (1986); Las Radios Mineras de Bolivia (1989) en colaboración con Lupe Cajías; Comunicación Alternativa y Cambio Social (1990); La Máscara del Gorila (1982) Premio del Instituto Nacional de Bellas Artes de México; Haciendo Olas: Comunicación Participativa para el Cambio Social (2001), Antología de Comunicación para el Cambio Social (2008).

Contactos con el autor
close

Contacto con Alfonso Gumucio Dagron




10 * 1 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

El referéndum es un instrumento que recoge la expresión de las mayorías, pero se ha convertido en estos años en un recurso de manipulación de la opinión pública. Otra vez vamos a pisar el palito el 25 de enero. De consulta en consulta el gobierno nos lleva hábilmente donde quiere llevarnos, y nos distrae con ese juego mientras desmonta la base institucional del Estado, descabezando el Poder Judicial, la Corte Nacional Electoral, la Contraloría de la República, el Tribunal Constitucional, las superintendencias, el ejército, la policía, etc. para perpetuarse en el poder "toda la vida", según el propio Evo Morales. Como en el tiempo de las dictaduras, el gobierno reina arbitrariamente, sin mecanismos de control y sin transparencia, por decretos y sin apego a la ley.

La advertencia de Morales al Congreso, con la habitual soltura que lo caracteriza, en sentido de que a plan de decretos sacará las leyes que su gobierno necesita, no es sino una demostración más, de las muchas, de que carece de vocación democrática y está dispuesto a acomodar a sus intereses personales el manejo de las instituciones del Estado y de los mecanismos de la democracia. Este es el régimen que ha gobernado a través de más decretos presidenciales en la historia reciente de Bolivia, superando con creces incluso a los gobiernos militares.

Aun cuando este referéndum tratara realmente de una nueva Constitución Política del Estado, sería un acto doloso. Por una parte, el proyecto de CPE no tiene legalidad ni legitimidad. Por otra, el 90% de quienes votarán lo hará sin haber leído la CPE propuesta por el MAS. No será un voto razonado y consciente, solamente un voto compulsivo de adhesión o de rechazo. ¿Cómo puede cualquier ciudadano consciente y medianamente inteligente aprobar o rechazar el más alto instrumento que rige los destinos del país sin antes analizar en detalle todos los principios y formulaciones que contiene? Cada ciudadano antes de votar tiene la obligación moral de leer todos los artículos y marcar aquellos con los que está de acuerdo o en desacuerdo, para votar a conciencia.

Dice el gobierno que ya no hay analfabetos en el país, entonces la primera tarea práctica para los que aprendieron a leer y a escribir debería ser la lectura crítica de la CPE. Si los medios de información fueran más creativos e indagadores, deberían preguntar a los votantes: "¿Cuantos artículos tiene la CPE?" o "¿Cuantos artículos de la CPE leyó usted?", o "¿Recuerda usted algún artículo en particular?", para saber si realmente la leyeron, aunque probablemente la respuesta sea siempre más simple: voto por Evo o voto contra Evo.

Es cierto que las constituciones, aunque estén grabadas en bronce, nunca se cumplen a cabalidad. No las cumple a cabalidad ningún país, ni siquiera los que se dicen campeones de la democracia. Toda constitución está sujeta a interpretaciones, que pueden ser caprichosas en muchos casos, y en muchos otros casos impuestas contra la voluntad mayoritaria. Está muy claro que en esta propuesta constitucional hay muchos artículos que nunca se van a aplicar, sencillamente porque son verso y música para atraer el voto. Si se aplicaran realmente, Bolivia sería Suiza en sus niveles de vida, como ofreció alguna vez Evo Morales... Pero dejemos la demagogia a un lado. Lo cierto es que nadie sabe qué es lo que se va a aplicar y qué lo que no se va a aplicar en la constitución, en caso de ser aprobada. Y el riesgo mayor es la arbitrariedad con la que el gobierno puede usar el texto constitucional para emitir los decretos que convengan a sus fines. La CPE podría convertirse en una manera de legitimar la arbitrariedad en el usufructo del poder.

La manipulación en la campaña por el SI y por el NO es evidente, pues unos y otros destacan solamente algunos acápites del proyecto constitucional. Las declaraciones de los dirigentes sindicales o campesinos que ya anticipan su voto por el SI demuestran que no la han leído, y menos discutido con sus bases. En el otro bando, los católicos conservadores hacen campaña alarmista y mentirosa por el NO: rechazan un Estado laico porque quieren mantener su influencia política como desde los tiempos coloniales.

El SI puede ganar por el voto ciego y por la grotesca manipulación que hace el gobierno. El propio Presidente de la República (perdón, ya no existe la República) chantajea a la población diciendo que si no vota por el SI, no habrá más Bono Dignidad o Bono Juancito Pinto. Y lo hace en pleno acto de inauguración del "puente más largo de Bolivia", que no es obra del gobierno central, sino resultado de un financiamiento compartido entre la Prefectura de Santa Cruz (US$ 6 millones), la empresa coreana constructora (US$ 23 millones) y la CAF (1.4 millones). O sea, Morales se atribuye obras que no son del MAS para hacer campaña por el SI. Esa es una forma de malversación política.

En lo que a mi respecta, puedo estar de acuerdo con la mayoría de los artículos de la CPE, pero me basta estar en desacuerdo con diez o doce fundamentales para no entregar mi SI ciegamente. Sin embargo, tampoco voy a entregar mi NO a quienes he combatido durante toda mi vida. Si votara con mi conciencia, honestamente, manifestaría mi rechazo a esta manipulación pifiando mi voto con una mordaz interjección.

Votar por el SI es estar de acuerdo en que no se revise el latifundio de forma retroactiva. Votar por el SI es apoyar un proyecto de país con ciudadanos de primera y de segunda clase. Votar por el SI es aprobar una noción confusa y peligrosa de "justicia originaria" que ya se ha traducido en varios linchamientos (y en ninguna sanción "comunitaria" a los linchadores). Votar por el SI es aprobar la reelección presidencial y romper con la tradición de alternancia en el poder, que es sana para cualquier país. Votar por el SI es darle carta blanca a un gobierno que ya anunció que hará modificaciones a la CPE, a su gusto, una vez aprobada por la mayoría.

Por el otro lado, votar por el NO tiene implicaciones políticas. Yo no quisiera que mi voto independiente favorezca a la derecha de este país, no quiero que un NO fortalezca a los regionalistas más radicales, no quiero que un NO me identifique con una región del país en detrimento de otra. Es cierto que en los últimos días se ha fortalecido la posición de un NO progresista, con figuras de centro-izquierda respetables, pero que no han podido siquiera dar una conferencia de prensa juntos para expresar su rechazo a la propuesta constitucional.

Hay bastantes probabilidades de que el SI gane por amplia mayoría, porque como decíamos antes aquí no se trata de la CPE sino de estar o no a favor del gobierno, de modo que el caudal de votos ciegos que ya hemos visto en otras consultas bipolares se va a mantener con pocas variaciones (debidas sobre todo a las "depuraciones" del padrón electoral en algunos departamentos). Además, por un principio elemental de la psicología colectiva, una formulación positiva (SI) tiene siempre mejores posibilidades que una formulación negativa (NO).

Los independientes que voten por el SI estarán sumándose al caballo ganador, ya sea por oportunismo o por ingenuidad política. Mientras más aplastante sea el SI, más se profundizará el carácter autocrático y autoritario del gobierno, que usa los altos porcentajes de votación para legitimar medidas que no son democráticas, y para encubrir actos de corrupción. Con un SI arrollador favorecemos a un gobierno que se siente dueño y señor del país, y que no rinde cuentas a nadie.

El abstencionismo también jugará en el referéndum a favor del gobierno. Según las informaciones de la Corte Nacional Electoral, entre 2008 y 2009 el padrón electoral en Santa Cruz ha decrecido en un 11.64%, sin duda porque la esperanzas de que gane el NO son muy remotas y porque las depuraciones del padrón electoral han sido eficientes. En El Beni, otro departamento donde el rechazo al gobierno era aplastante, el estado de sitio y la ocupación militar, así como el descabezamiento de las autoridades, se ha traducido en 13.63% menos inscritos, con relación al referéndum revocatorio del 2008.

Debemos ser conscientes al depositar el voto de que tanto un SI como un NO lo único que hacen es dividir más profundamente a Bolivia. Por eso mi opción es el rechazo del referéndum, porque no es un acto democrático sino una grosera manipulación política. El rechazo debe traducirse en una participación para manifestar el desacuerdo mediante el voto pifiado. Pifiar el voto, esa es mi posición. Que cuando abran las urnas empiecen a aparecer votos sobre los cuales la gente ha escrito lo que piensa. Valen también los insultos con nombre y apellido, porque son catárticos cuando se quiere manifestar la impotencia de los ciudadanos arrinconados en una trampa maliciosa.

Otros artículos de Alfonso Gumucio D.

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



8 + 1 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Contactar al autor
Uhr 8

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014