Miercoles 14 de noviembre del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Política >> Justicia, DD. HH.
Actualizado el 2008-10-07 a horas: 17:55:19

Recrudeció el racismo en todo el mundo; es una de las amenazas más serias para la democracia y la convivencia social, alerta el relator de Naciones Unidas Doudou Diène

Proponen penalizar el racismo y combatirlo como un vicio de mentes rústicas e incultas

(UPIC-Tierra).- El rebrote de actos y discursos racistas en la sociedad boliviana no es un fenómeno aislado y exacerbado por el "radicalismo indígena" del Presidente Evo Morales -como afirman el escritor Mario Vargas Llosa y el ex presidente Carlos Mesa-, sino una manifestación más del recrudecimiento de la violencia racista y xenófoba en todo el mundo.

  • Artículos relacionados

Artículos que le pueden interesar

Vargas Llosa atribuyó al gobierno de Evo Morales el logró "inaudito" de exacerbar el racismo en el país, en tanto que el ex presidente Mesa criticó la incapacidad del Poder Ejecutivo para promover un trabajo común de blancos, indios y mestizos por el bien de toda la Nación.

Mesa comentó al diario El Tiempo de Colombia que el proyecto de Constitución, en vez de ser un nuevo pacto social, es un ajuste de cuentas con la historia que trae revanchas y venganzas: "Uno no puede construir el futuro sobre la confrontación, la división y el enfrentamiento entre razas, sobre la base de que los indios son portadores de la cultura de la vida, y los no indígenas son portadores de la cultura de la muerte".

El simplismo provinciano de Vargas Llosa y Carlos Mesa no sorprende en una sociedad históricamente racista y discriminadora que culpa al "presidente resentido" de que la "indiada alzada e inculta" desafíe y falte el respeto a sus patrones.

Recrudece la violencia racista y xenófoba en todo el mundo

En los últimos años se registró en todos los continentes un aumento sin precedentes del número de actos que incitan al odio racial, étnico o religioso, y también de discursos y escritos que, en algunos casos, culminaron en violencia física o psicológica.

Cada vez son más frecuentes los actos de violencia física, las manifestaciones de odio e intolerancia racial, y los asesinatos de personas pertenecientes a comunidades étnicas, culturales o religiosas, reivindicados abiertamente por neonazis, nacionalistas o grupos de extrema derecha.

El aumento de la violencia racista se produce en paralelo a una nueva tendencia que constituye la más grave amenaza contra la democracia y los derechos humanos: la "banalización política" y la legitimación democrática del racismo y la xenofobia, explica el Relator Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia de Naciones Unidas, Doudou Diène. (1)

Ilustran este fenómeno recientes declaraciones del premio Nobel de medicina James Watson sobre la inferioridad intelectual de las personas de origen africano.

Su voluntad implícita de establecer una jerarquía entre razas constituye una legitimación científica de los estereotipos históricos sobre los que se construye el racismo y un importante retroceso en materia de promoción de los derechos de las personas de origen africano.

En un discurso pronunciado en Dakar el 26 de julio de 2007, el Presidente de Francia afirmó que, supuestamente, los africanos no habían entrado en la historia, en la línea del esencialismo propio de las concepciones racistas de los siglos XVIII y XIX.

Según Doudou Diène, la invitación extendida por el Club de Debate Estudiantil "Oxford Union" de la Universidad de Oxford el 26 de noviembre de 2007 al negacionista británico David Irving y a Nick Griffin, dirigente del British National Party (BNP) que propugna una plataforma racista, islamófoba y antisemita, también responde a esta dinámica de legitimación intelectual y de banalización del racismo.

La legitimación intelectual del racismo se manifiesta, entre otras cosas, en el creciente número de publicaciones pretendidamente científicas o literarias que, so pretexto de la defensa de la identidad y la seguridad nacionales, desarrollan teorías que se caracterizan por la interpretación étnica o racial de los problemas sociales, económicos y políticos.

La legitimación ideológica, científica e intelectual de la retórica y el discurso racista que da primacía a la interpretación étnica o racial de problemas como la inmigración es una prueba inequívoca de la erosión de la voluntad política de combatir esta lacra en pleno Siglo XXI.

Crecimiento del odio racial, étnico o religioso

En una visita a la República Dominicana del 23 al 29 de octubre de 2007, el Relator Especial identificó la importancia fundamental del legado histórico y cultural del racismo en el subconsciente colectivo, las sensibilidades y en las percepciones de la sociedad dominicana.

Observó con preocupación en la Federación de Rusia la persistencia de violencia racista y xenófoba, patente, entre otras cosas, por el aumento de los incidentes perpetrados principalmente por grupos neonazis, cuyo grado de violencia se traduce por el número cada vez mayor de asesinatos de personas no eslavas oriundas de África, Asia, el mundo árabe o el Cáucaso.

En Japón persiste una confrontación histórica con China y Corea alentada por mentalidades y culturas racistas con profundas raíces. Las más afectadas son minorías nacionales (burakus, ainus y los habitantes de Okinawa), los oriundos de antiguas colonias japonesas (coreanos y chinos y sus descendientes), y los nuevos migrantes procedentes de otros países asiáticos, de África, de América del Sur y de Oriente Medio.

Según estudios fiables, 250 millones de personas en todo el mundo, particularmente en Asia y África, son víctimas de discriminación por motivos de casta o de sistemas análogos de condición hereditaria, y están en situación de vulnerabilidad permanente frente a la exclusión, la marginación y la violencia.

La discriminación afecta tanto a sus derechos civiles y políticos como a sus derechos económicos sociales y culturales, y se manifiesta particularmente en la incapacidad, o capacidad limitada, para modificar el carácter hereditario de su condición; en la prohibición social de contraer matrimonio con un miembro de otra comunidad; en la segregación en los ámbitos público y privado, especialmente en materia de vivienda y educación, y de acceso a los lugares públicos, a los lugares de culto y a las fuentes públicas de alimentos y agua; en la limitación de la libertad de rechazar las profesiones hereditarias o degradantes, así como los trabajos peligrosos; en la sumisión a la servidumbre por endeudamiento; en la exposición a comentarios deshumanizadores sobre su impureza o su intocabilidad; o en la generalización de la falta de respeto por su dignidad e igualdad como seres humanos.

¿Por qué aumentan los actos racistas en el mundo?

El Relator Especial considera que el auge de los actos de incitación al odio racial, étnico y religioso está directamente relacionado con tres factores básicos.

a. La banalización del racismo y la xenofobia, en particular mediante su utilización política, ha creado un contexto muy negativo marcado por la intolerancia, la indiferencia y la connivencia, por no decir la aceptación del racismo. Esto ha generado condiciones éticas, psicológicas y políticas que contribuyeron directamente al aumento de la incitación al odio racial y religioso.

b. En el contexto ideológico apareció una retórica basada en la noción de un conflicto de civilizaciones y religiones, que se pone de manifiesto en particular en el discurso de ciertos dirigentes políticos, intelectuales y medios de difusión.

c. En el plano jurídico, el efecto de esas tendencias ha favorecido la aparición de una interpretación jerarquizada, antagonista y cerrada al diálogo de las libertades fundamentales, y la negación de la complementariedad, los equilibrios y las limitaciones minuciosamente establecidos en los instrumentos internacionales pertinentes, en particular el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial.

En el plano ideológico, el concepto maniqueo del conflicto de civilizaciones y religiones se está difundiendo cada vez más en el pensamiento y la retórica de las clases dirigentes políticas, los intelectuales y los medios de comunicación.

El concepto del conflicto de civilizaciones y sobre todo de religiones es el nuevo frente de los teóricos de la guerra fría. Esta ideología va camino de convertirse no sólo en el patrón de interpretación del mundo para un número mayor de políticos y personalidades influyentes de los medios de comunicación, sino también en un nuevo paradigma en el ámbito intelectual y académico.

Su eficacia ideológica se basa en la utilización intelectual de la defensa de la identidad y la seguridad nacionales, y de la lucha contra el terrorismo reducida únicamente a su dimensión religiosa. Es un terreno fértil para la difamación de las religiones,

Doudou Diène opina que el trato privilegiado que se concede a esas cuestiones en el enfoque simplista y maniqueo de la guerra fría legitima dos objetivos principales: 1. la promoción de un liberalismo reducido exclusivamente a su dimensión materialista, la hostilidad y la sospecha del hecho religioso y espiritual caricaturizado como contrario al progreso y la libertad, y 2. la interpretación ideológica selectiva y jerárquica de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Ese es el contexto que explica ciertas manifestaciones graves del recrudecimiento del racismo y la xenofobia: el éxito electoral de las plataformas racistas y su infiltración en las instituciones democráticas; el aumento de la violencia racista y de las manifestaciones de racismo entre las clases dirigentes; el reciclado por los intelectuales y los medios de comunicación de los conceptos básicos de prejuicios históricos, y el análisis étnico de la inmigración y su tratamiento exclusivo como un tema de seguridad y no desde la perspectiva del respeto de los derechos humanos.

La escasa participación y representación, a veces nula, de las minorías étnicas, culturales y religiosas en el proceso de adopción de decisiones en las esferas de la política, la cultura y la economía de sus respectivas sociedades, contribuye a perpetuar dos características fundamentales de la discriminación: la invisibilidad y el silencio.

Plataformas políticas que incitan al racismo

Plataformas políticas racistas de partidos y movimientos de extrema derecha adquieren cada vez mayor influencia en los programas de partidos democráticos, en particular en lo referente al trato de las cuestiones relativas a la inmigración, el asilo, los extranjeros y el terrorismo.

El rechazo de la diversidad como fundamento del racismo y la discriminación reside en el tratamiento de las cuestiones relacionadas con los refugiados, los solicitantes de asilo y los migrantes. Estos grupos se encuentran en una constante situación de vulnerabilidad extrema, que se ha agravado sobre todo desde el 11 de septiembre de 2001.

La sobredeterminación de la lucha contra el terrorismo provoca que la relación con los inmigrantes, refugiados y solicitantes de asilo esté marcada por la sospecha, el peligro potencial, la desconfianza y la hostilidad cultural y religiosa. Estos sentimientos dan lugar a la generalización de políticas tendentes a restringir los derechos económicos y sociales de estos grupos de personas, y ponen de manifiesto una regresión de los derechos humanos provocada por la primacía política de la seguridad frente al derecho.

La tolerancia política e intelectual del racismo y la xenofobia queda patente en el trato desde el punto de vista exclusivo de la seguridad de los problemas relativos a la situación de los extranjeros. En muchos países, a causa de esa perspectiva étnica, represiva y deshumanizadora, el inmigrante se convierte en el objeto principal del racismo y xenofobia.

Éste es el contexto en el que se producen las declaraciones de Kevin Andrews, antiguo Ministro de Inmigración y Ciudadanía de Australia, que singulariza a los oriundos africanos como un grupo con problemas de integración en la sociedad australiana y anuncia para 2007-2008 una reducción de los cupos asignados por Australia para los refugiados africanos.

En Francia, el reciente proyecto de ley que introduce los análisis de ADN en el procedimiento de trámite administrativo de las solicitudes de reagrupamiento familiar. Es un ejemplo grave de la instrumentalización política de la genética para validar la estigmatización del inmigrante y un retroceso en el significado ético de la familia, reducida a su dimensión puramente genética.

En Suiza, medios políticos e intelectuales tienden a instrumentalizar políticamente el racismo, la xenofobia y la intolerancia. Prueban esto dos iniciativas recientes del partido Unión Democrática del Centro (UDC), principal formación política del país en las elecciones federales de octubre de 2007.

La UDC propuso un proyecto de referéndum sobre la prohibición de construir nuevos minaretes y una iniciativa popular sobre la expulsión de ciudadanos extranjeros que hayan cometido un delito grave en Suiza, utilizando la imagen de tres ovejas blancas que echaban a una oveja negra fuera de la bandera suiza. El Relator Especial consideró que este cartel podía suscitar el odio racial y religioso.

En Italia se aprobó el 28 de diciembre de 2007 un decreto-ley que permite expulsar a residentes en Italia desde hace menos de 10 años que "vulneren la dignidad humana, los derechos fundamentales de la persona o la seguridad pública", a raíz del asesinato de una ciudadana italiana imputado a un rumano.

El Relator Especial subrayó que es importante luchar contra la instrumentalización, por parte de algunos medios de comunicación y partidos políticos, del miedo que generan la presión migratoria y la crisis de identidad derivada del proceso de multiculturalización étnica y religiosa al que se enfrenta la sociedad italiana.

Rechazo del multiculturalismo

La resistencia ideológica, cultural y política al multiculturalismo étnico, cultural o religioso constituye una de las causas profundas del recrudecimiento del racismo y la xenofobia.

Las sociedades multiculturales son el resultado de largos procesos históricos que han puesto en contacto a pueblos, culturas y religiones. Por lo general, el mecanismo de organización de estas sociedades se ha basado en un factor de reconocimiento, agrupación y unidad: la identidad nacional.

La correlación entre los conceptos de identidad y de nación da lugar a la noción política y jurídica del Estado nación que ha estructurado la mayoría de las sociedades modernas. El problema central estriba en la contradicción profunda entre el Estado nación, expresión de una identidad nacional exclusiva, y el proceso dinámico de multiculturalización de esas sociedades, subraya Doudou Diène.

Preocupa la tendencia hacia el "atrincheramiento en la identidad y una resistencia intelectual y política al multiculturalismo", fruto del conflicto entre las viejas identidades nacionales y el profundo proceso de multiculturalización que se está produciendo en todas las sociedades.

Todo esto da lugar a crispaciones en torno a la identidad que son determinantes en la concepción que se va imponiendo de una "integración-asimilación", que niega la existencia misma de valores y memoria específicas de las minorías nacionales y de los inmigrantes y, por ende, descarta su contribución al sistema de valores, la historia y, en consecuencia, a la identidad nacional de los países de acogida.

Define este enfoque la antigua ideología de jerarquización de las culturas, las razas y las civilizaciones en la que se han basado a lo largo de la historia todas las dominaciones de pueblos y la legitimación de la cultura y de las mentalidades racistas, abonando así un terreno fértil para todas las formas antiguas y modernas de racismo y xenofobia.

La cuestión de la discriminación en el proceso multicultural gira en torno a dos dimensiones principales. La más visible -la dimensión política, económica y social- se caracteriza por la correspondencia entre el mapa de la marginación y el mapa étnico, racial o religioso de una sociedad multicultural.

Pero, en el fondo, el reto del proceso multicultural en lo que respecta a la identidad queda ilustrado en la lucha contra la discriminación en el terreno de la memoria y del sistema de valores, pues ahí es donde se manifiesta la mayor resistencia al multiculturalismo.

Estrategias de lucha contra el racismo en Bolivia

Los Estados miembros de Naciones Unidas deben prestar atención a los signos alarmantes del grave retroceso en la lucha contra el racismo; mientras que la comunidad internacional está llamada a dar una urgente y enérgica respuesta al aumento de la violencia.

Ninguna sociedad es ajena al racismo que constituye una de las amenazas más serias de la actualidad a la democracia y a la convivencia social, alerta el relator Doudou Diène.

En Bolivia, el racismo histórico y estructural atraviesa al conjunto de las instituciones de la sociedad. Según la Defensoría del Pueblo, el actual conflicto político y regional se ha transformado en una pugna racial, en la que grandes sectores de la población son vistos como "enemigos internos".

El 82,2% los bolivianos considera que Bolivia es racista y que la discriminación en el país oscila entre 5,1 y 5,7 en una escala de 7 puntos, un índice alto. La percepción general es que el departamento más racista es Santa Cruz (71,7%), seguido por La Paz (19,6%). El 68% dice que los más discriminadores son los blancos. Identifican como principales factores de discriminación a la condición socioeconómica expresada en "ser pobre" (33,6%), "ser indígena" (23,6%), "tener piel oscura" (21,5%) y "tener apellido indígena" (10,7%). El 30% de los casos de discriminación está vinculado con "sentimientos regionalistas". (2)

Es necesario y urgente encarar esta problemática que "ofende a Bolivia", recomienda la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), poniendo en marcha un Plan Integral con medidas específicas destinadas a prevenir y reprimir el racismo; fortalecer y mejorar el trabajo de la Policía, Ministerio Público y la Judicatura; y asegurar el derecho de los ciudadanos a recibir una información veraz y no manipuladora. (3)

Se propone poner en marcha una estrategia cultural que visibilice las raíces profundas del racismo, y al mismo tiempo una estrategia de lucha jurídica para dotar al Estado de instrumentos jurídicos, legislativos y administrativos adecuados para combatir el racismo y la xenofobia, de acuerdo con la Declaración y el Programa de Acción de Durban.

En primer lugar, es impostergable y urgente la promulgación de una ley contra la discriminación y el racismo -como se indica en la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial- que incluya obligaciones positivas y claras de trato igualitario, real, efectivo y no discriminatorio en todos los aspectos relativos a la participación en la vida pública, económica, social y cultural del país, inclusive mediante razonables normas y medidas de "discriminación positiva".

Además, es primordial el establecimiento de normas penales de carácter sustantivo que tipifiquen delitos de discriminación y racismo, la propagada racista o tendente a promover el odio y la discriminación racial, y que sancionen la comisión de hechos de carácter xenófobo o racista. Dichas normas penales deberían contemplar una punición agravada cuando tales actos sean cometidos por asociaciones de personas armadas.

Según la encuesta de UNIR, nueve de cada 10 ciudadanos bolivianos está de acuerdo con la aplicación de sanciones legales en casos de discriminación grave, y un 55,4% considera que la sanción también debería ser aplicada en los casos de discriminación leve.

La necesidad de un frente social

El relator especial Doudou Diène recomendó al Consejo de la ONU que explique a los Estados miembros la importancia de crear en todos los países frentes sociales integrados por intelectuales, activistas y ciudadanos sensibilizados para combatir las ideas, conceptos e imágenes que inciten al racismo por medio de la educación, la investigación científica y la información

Se plantea crear de una red de agentes y mediadores sociales altamente capacitados, que se ocupe del diálogo intercultural, de la integración de todos los sectores que componen la Nación boliviana, y con capacidad, inclusive, de denunciar las patologías constatadas ante la policía y la fiscalía.

La tarea inmediata del frente social antirracista es diseñar y aplicar una estrategia cultural, intelectual y ética que ataque las raíces profundas del racismo, en particular los sistemas de valores que lo legitiman, y también promover una campaña coordinada con organismos no gubernamentales de derechos humanos y el Defensor del Pueblo sobre el hecho de que defender los derechos "es un derecho y un deber" en el marco de una concepción centrada en la dignidad y la convivencia pacífica.

Defender el multiculturalismo

La lucha contra el racismo debe librarse tanto en el frente económico, social y político como en el de la cultura y la identidad. Urge unir la estrategia jurídica y la estrategia ética y cultural, y también vincular la lucha contra el racismo con la construcción del "multiculturalismo democrático, igualitario e interactivo".

Es preciso volver a plantearse la universalidad dentro de la dinámica de una sociedad multicultural. En esta perspectiva, la universalidad debiera ser considerada un valor de encuentro y la expresión última de las interacciones y cruces entre las identidades singulares de una sociedad multicultural.

Para combatir el racismo en profundidad y de forma duradera, toda sociedad multicultural está llamada a reconocer y promover la protección y el respeto de las especificidades étnicas, religiosas y culturales, y al mismo tiempo promover los valores comunes universales resultantes de las interacciones y cruces entre esas especificidades.

Visto así el problema, la tensión provocada por cuestiones de identidad, inherente a la diversidad cultural, se transformaría en el motor de la unidad nacional en la que se integran y preservan la diversidad y la vitalidad de sus componentes.

Es particularmente importante que, en el marco de la multiculturización de todas las sociedades, se conciba la integración no como una alteración de la identidad sino como un procedimiento dialéctico de conocimiento mutuo e interacción entre las diversas comunidades.

Resalta el relator Doudou Diène que es fundamental que los medios de información eviten legitimar discursos racistas so pretexto de la libertad de expresión; que visibilicen el arraigo histórico y cultural del racismo, y sobre todo que reconozcan y reflejen con mayor profundidad el pluralismo y la dinámica multicultural que caracterizan a la mayoría de las sociedades actuales.

Notas

1 Racismo, discriminación racional, xenofobia y formas conexas de intolerancia: Seguimiento y aplicación de la Declaración y Programa de Acción de Durban; Informe de Doudou Diène, Relator Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia; A/HRC/7/19; 20 de febrero de 2008.

2 Encuesta nacional "Diversidad Cultural Hoy 2008", Fundación UNIR, www.unirbolivia.org

3 Bolivia: Racismo, discriminación e impunidad, informe preliminar de la Misión de Investigación de la FIDH en Bolivia; 20-29 de agosto de 2008.

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



9 * 1 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Mas informacion
Uhr 21

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014