Lunes 24 de septiembre del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2005-09-23 a horas: 09:58:39

Narrativa de la impregnación

Ramón Rocha Monroy

En el Taller de Escritura Creativa (ramonrochamonroy@gmail.com), enseñamos uno de los orígenes del arte, que es la impregnación de los lugares, las cosas, las personas o los animales por transferencia de nuestros sentimientos. Uno de los lugares a los que quisiera volver es la casa donde viví de niño, hoy convertida en parte de la Avenida Calancha, donde sólo queda un eucalipto plantado por mi padre que tiene mi misma edad.

Ramón Rocha Monroy

Ramón Rocha MonroyOjo de vidrio: Publicó las novelas: ¡Qué solos se quedan los muertos!-Vida de Antonio José de Sucre (Ed. El País, 2006), Potosí 1600 (Premio Alfaguara 2001), Ladies Night, La Casilla Vacía, Ando volando bajo (Premio Guttentag 1994), El run run de la calavera (Premio Guttentag 1983), Allá Lejos (Ed. Los Amigos del Libro, 1978). Inició su carrera literaria con Pedagogía de la Liberación (Premio Franz Tamayo de Ensayo 1975). Tiene dos libros de crónica gastronómica: Crítica de la sazón pura, Todos los cominos conducen aroma y La importancia de vivir en Cochabamba. Es también guionista de cine.
Blog clandestino

Contactos con el autor
close

Contacto con Ramón Rocha Monroy




10 * 6 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Durante mucho tiempo soñé que volvía a La Casita, como llamábamos a la casa donde me trasladé cuando tenía cuatro años, y donde viví hasta mis dieciséis. La Casita estaba impregnada de mis años de mayor felicidad, aunque al arribo de la adolescencia sufriera allí crisis de soledad compartidas con mi madre, pues vivíamos solos y salir con mis amigos implicaba dejarla, y salir ella lo mismo, de modo que en todo momento nos extrañábamos o cumplíamos maniobras inconfesables para engañarnos y poder escapar el uno del otro. Muy pronto, tal vez a mis once años, descubrimos que el plano regulador de la ciudad incluía una avenida que se superponía totalmente sobre La Casita. La averiguación en la Alcaldía confirmó que La Casita sería destruida y que todo sería cuestión de tiempo. El barrio era un paraje rural poblado de sapos, sauces y sembradíos, pero pronto sería cuarteado con calles pavimentadas y pequeños cubículos en lugar de las espaciosas quintas de los inicios. Una pesadilla recurrente en esos años de infancia era la llegada de los tractores, de las palas mecánicas que herían los muros de La Casita y los echaban abajo. Con todo, la agonía fue larga y antes que llegaran los tractores la perdimos por una deuda. Estuvo abandonada un tiempo, y entonces me enteré que todo estaba listo para demolerla. Fui expresamente a despedirme de sus espacios; me colé en su interior por un muro derruido parcialmente y quedé mudo frente a la maraña de ramas de pino que clausuraban completamente el largo sendero de entrada. Eran pinos podados en dos hileras, con un arco que permitía el acceso a la casa del cuidador; las dos hileras se abrían alrededor de una piscina redonda con agua propia, y a continuación se veía la casita con amplios ventanales. Los abandonaron y en represalia los pinos cruzaron sus ramas en total descontrol, a tal punto que tuve que continuar el acceso pegado al muro perimetral. Sin embargo la casita se veía intacta, y a un costado de ella, el kiosco que había sido para mí castillo, carabela, casa, oficina, guarida, cueva, tantas cosas. Me estremeció tocar el pomo de la chapa: se agolparon en mí sensaciones antiguas, recuperadas por el tacto. En fin, escribí un cuento en el que allá me recibía un niño que era yo mismo y que me reprochaba por mis ojos tristes. ¿Qué había hecho yo conmigo mismo? Era una extensa paráfrasis del verso de Óscar Alfaro:

Desde adentro, desde adentro,

Desde el fondo de un abismo,

Viene corriendo a mi encuentro

Un niño que soy yo mismo.

Uno recuerda un café donde tuvo un amor; una pieza de hotel donde compartió horas de pasión; un paraje donde paseó con la amada; un zaguán donde hizo el amor furtivo? Estos son casos de impregnación o transferencia de sentimientos.

Otros artículos de Ramón Rocha Monroy

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



8 + 2 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Contactar al autor
Uhr 3

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014