Jueves 19 de julio del 2018
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2004-04-21 a horas: 11:40:54

Sr. Burroughs, supongo

Entrevista onírica Sr. Burroughs, supongo Pablo Cingolani Venía caminando por una callejuela que podía ser de La Paz, Quito o Tánger, acompañado por su bastón y portando una bolsa de mercado. De lejos, parecía un anciano muy pulcro ?Natalio Ruiz, el de la canción de Sui Generis, digamos- que estaba de regreso del mercado luego de comprar leche para sus gatitos. Cuando se acercó, lo reconocí por sus horribles y característicos anteojos con marco de carey negro y su sombrero de ala ancha en la cabeza, tal cual lo había visto en decenas de fotografías. Era él, no había dudas.

Pablo Cingolani

Pablo CingolaniHistoriador, periodista, explorador. Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1963. Reside en La Paz, Bolivia, desde 1987. Como historiador, realizó estudios sobre los derechos argentinos sobre las islas Malvinas y los problemas de tierras en la puna de Jujuy, la explotación cauchera en la Amazonía y la historia minera de Los Lípez potosinos.

Trabajó como redactor y colaborador en una docena de medios gráficos de La Paz y sus artículos también se publican en medios de Argentina, Chile, Ecuador y España. En video, dirigió con Gastón Ugalde ?Imagina Bolivia? y la primera serie de documentales sobre áreas protegidas. Encabezó expediciones ecohistóricas desde 1980, explorando, entre otras, la región de Iruya-Baritú, Cumbres Calchaquíes y la puna jujeña en Argentina, el desierto de Atacama en Chile y casi todos los parques nacionales de Bolivia, en especial en Lípez, Chaco y Amazonía.

Creador de la Expedición Madidi que ya realizó 4 versiones a distintos sectores poco explorados del parque del mismo nombre y declarada de ?interés nacional? por el congreso boliviano.

Contactos con el autor
close

Contacto con Pablo Cingolani




7 - 2 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Entrevista onírica

Sr. Burroughs, supongo

Pablo Cingolani

Venía caminando por una callejuela que podía ser de La Paz, Quito o Tánger, acompañado por su bastón y portando una bolsa de mercado. De lejos, parecía un anciano muy pulcro ?Natalio Ruiz, el de la canción de Sui Generis, digamos- que estaba de regreso del mercado luego de comprar leche para sus gatitos. Cuando se acercó, lo reconocí por sus horribles y característicos anteojos con marco de carey negro y su sombrero de ala ancha en la cabeza, tal cual lo había visto en decenas de fotografías. Era él, no había dudas.

Podía ser un sueño pero era tan real que daba gusto: allí estaba el autor de uno de los libros-íconos del siglo XX, The naked lunch (El almuerzo desnudo), y el libro, para quien escribe, más estremecedor que leí en mi vida (hasta ahora): Ciudades de la noche roja. Allí estaba el viejo William. No podía perder esta oportunidad, más cuando el paisaje me resultaba conocido, no podía determinar si era por acá, si era una ciudad que conoció en sus viajes rituales o si era el Tánger de El Almuerzo?, en fin, poco me importaba. Lo encaré y le dije:

-Mr.Burroughs,I suppose.

-Yes- me contestó con sequedad.

-We can talk in spanish?

-Yes, digo sí ?.-y su mueca fue algo así como una mezcla de nostalgia y de condescendencia. Pero luego aclaró:

-Puedo sólo balbucear el castellano. Pasé tres años en México y unos cinco en Tánger, donde el castellano es el segundo idioma?- Acordamos que haríamos un esfuerzo mutuo para comprendernos ¡en splanglish!. El prosiguió:

-Shaw dijo que "aquel que se sienta en casa en su propio idioma nunca se sentirá en casa en ningún otro" pero eso es una estupidez, tanto como esas personas que aprenden un idioma nada más salir del aeropuerto, en fin?

-¿Por qué no visitó Bolivia?- le pregunté sin preámbulos, haciendo referencia a la vida de William S. Burroughs que lo abandonó en 1997.

-No sé, quería hacerlo. Me habían contado que existía una región del país donde no se dan psicosis. Quería ir allí antes de que se echase a perder con alfabetizaciones, publicidad, televisión y automóviles. Tal vez en esta o en cualquier otra vida, de una buena vez, lo haga. ¿Seguirá así?

-Tal vez, tal vez?

-Amaba a Sudamérica pero creo que ya debe estar entrecruzada de autopistas y moteles, como en el norte?

-Usted debe comprobarlo, Burroughs, toda su vida usted lo ha experimentado primero para poder contarlo después.

-Es cierto. Eso sucedió con la droga. Mi interés, en este caso, era el yagé, la ayahuasca, el pilde, la natima, cualquiera de los nombres indios de la Bannisteria caapi. Nuestras experiencias en el Ecuador (se refiere a sus viajes con Kerouac y Allen Ginsberg) fueron muy interesantes pero deseaba repetirlas en la región amazónica de Bolivia. Michaux había estado en el país pero no llegó a saber que detrás de las montañas, se esconden selvas vírgenes, llenas de shamanes?

-Es verdad: Michaux se horrorizó con las montañas?

-Mira, yo nunca llegué más al este de Atenas. Buscaba otra cosa. Asia era un camino trillado y donde, para colmo, las cosas no nos salieron tan bien que digamos?

-¿A qué se refiere?

-A Vietnam. Todo el ejército norteamericano no consiguió vencer a ese puñado de seres hambrientos que era el Vietcong?

-Hablando de eso, es un hecho que algunas de sus opiniones políticas fueron muy interesantes?

-Gore Vidal no creía lo mismo, alguna vez dijo que jamás me había oído decir nada interesante, ¿usted por qué lo dices?

-Siempre me fascinó la historia del Capitán Mission, su república de piratas que bautizó Libertacia, sus Ordenanzas, y que todo esto tuviera por escenario la inmensidad del océano Índico? ¿Acaso ese no era su ideal político?

-Sí, sí, con tal que tengas la capacidad de defenderlo?

-¿De ahí su obsesión con las armas?

-Oye, me gustan las armas, no estoy obsesionado pero mira?- y el Sr. Burroughs me muestra el contenido de la hasta entonces enigmática bolsa de mercado: no había leche para felinos domésticos sino toda una ferretería. Recordé sus últimos reportajes en su otra vida: así solía pasear por Lawrence, Kansas, los años finales de su existencia.

-Mira, esta es mi preferida: una Charter Arms Undercover calibre 38, con cañón de dos pulgadas. ¡Me gustaría ver a cualquier cabrón librarse de esto! Yo digo: estoy preparado. Alguna gente cree que esto se llama paranoia pero yo creo que paranoico es un hombre que está en posesión de toda la información y eso es peligroso por lo que ya debería saber. ¿Era paranoico Pasolini? El chico que asesinó a Pasolini lo hizo por la espalda, con un madero lleno de clavos. Los clavos le atravesaron el cráneo. He oído de varias fuentes que el muchacho en cuestión había sido contratado por un grupo derechista. ¡Fucking shit! Yo nunca quise eso, siempre anduve preparado para darles por el culo, porque eso es lo que merecen?

-Vale, lo entiendo, las armas le gustan pero: ¿qué cosas no le gustan?

-No me gustan los ciempiés y no me gustan las moscas. La gente no sabe: las moscas son peligrosas. Te pueden poner huevos en el oído, entonces salen las larvas, penetran hasta el cerebro y te matan. La gente no sabe pero yo no puede soportar que las moscas se me posen cerca. Los pulpos también son terribles. Si visita alguna vez los mares del Sur y ve a un pulpo diminuto de color azul en la playa, no se le ocurra tocarlo: muerden y la víctima muere en el plazo de una hora. No hay antídoto. No me gusta el candirú?

-¿El pececito amazónico?

-Exacto. Es como un gusanito de medio centímetro de grosor y cinco centímetros de largo que se cuela por la verga, por el culo o por la concha de las mujeres y se queda allí enganchado con sus espinas haciendo un daño tremendo. Hace años, cuando estaba en Tánger, imaginé una rebelión de los jóvenes donde, entre otras acciones, arrojaban tiburones, rayas, anguilas eléctricas y candirús a las piscinas?

-¡Sí, recuerdo! ¡En El almuerzo desnudo!

-¡Claro! El programa de acción era más amplio pero no estaba mal. Ahora, a quien le metería un candirú por donde ya sabe es a George W. Bush. Es criminal seguir matando soldados en Irak después de lo que ya sabemos que nos pasó con el Vietcong. En fin, no quiero hablar más de política pero como estábamos hablando de las cosas que no me gustan?

-¿Y qué otras cosas no le gustan?

-Las moscas, ¡Ajj!, ya le dije. No, escuche esto: vivía en Kansas, territorio armado, no como California que poseía unas leyes ridículas sobre las armas de fuego. Allí había relámpagos y tornados a cada rato pero también hacía frío, un frío despiadado en invierno. Si la temperatura es de 16 grados bajo cero y corre un viento ligero, pongamos de 50 kilómetros por hora, el resultado es equivalente a 60 grados bajo cero. Querido mío, hubo gente de por ahí que salió a buscar el correo en su buzón y nunca regresó. Eso no me gusta. Quise escribir un libro sobre las cosas que no hay que hacer pero aún no lo hice?

-¿Sabe, Burroughs? Este encuentro me parece maravilloso, ¿todavía puedo invitarle un trago para celebrarlo?

-Claro, ¿cómo no? Pero, sabe, yo sólo puedo beber Coca-Cola y vodka, pero simultáneamente.

Nota: la casi totalidad del material aquí citado pertenece a tres libros de William S. Burroughs: El almuerzo desnudo, Ciudades de la noche roja y Tierras del occidente, así como a una entrevista que le hizo Duncan Fallowell.

Otros artículos del mismo autor

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



11 * 3 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Contactar al autor
Uhr 6

min.

... a fondo

La influencia histórica de la convicción patriótica

Eduardo Paz Rada

La historia de la sociedad boliviana ha estado marcada por la dinámica y las contradicciones de las relaciones con las potencias capitalistas mundiales en torno a la explotación de los recursos naturales acompañada con la dominación política e ideológica sobre el conjunto de América Latina. En este contexto, los estudios, aportes y (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

El gobierno de Evo Morales acelera el montaje de la planta nuclear

AnaliaPandoCabildeo

¿Por qué el gobierno de Evo Morales quiere gastar más de 2 mil millones de dólares en la construcción de (...)

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la (...)

El gobierno del MAS se hunde en un mar de mentiras

AmaliaPandoCabildeo

El gobierno del MAS ha perdido tres elecciones consecutivas desde 2014 porque las grandes mayorías, sobre todo urbanas, ya no creen (...)

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014